he pensado en ti más de la cuenta
el corte nuevo así que bien te queda (...)
no lo buscamos, pero sucedió
y ahora qué hacemos tú y yo
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- ... Y entonces me dijeron que no podían renovarme ahora mismo, pero que me llamarían de nuevo cuando tengan otro hueco en la redacción. Así que entre quedarme agobiada en Madrid esperando a que suene el teléfono o venir unos días a casa, la decisión estaba clara. Lo necesitaba.
Violeta suspiró al final de su explicación. Había quedado con su grupo de siempre y los estaba poniendo al día de su situación laboral. Llevaban un buen rato en el bar, tomándose unas cañas y contándose sus vidas, disfrutando de la compañía mutua.
Su pandilla no era demasiado grande, pero eran suficientes. Estaban Salma y Denna, sus mejores amigas de la infancia; Álex, el novio de Denna desde el instituto; Lucas, el mejor amigo de Álex; y Juanjo, el primo de Salma que se había mudado desde Aragón un par de años atrás.
Los había echado tanto de menos, extrañaba tanto esos planes de simplemente quedar para verse, que sentía que podría echarse a llorar en cualquier momento.
- Joder, pues qué movida, ¿no? - Comentó Álex.
- Seguro que este tiempo acá te viene bien, ya verás. - La animo Lucas, acariciándole el brazo.
La pelirroja suspiró y les dedicó una sonrisa de agradecimiento.
- La verdad es que llevo menos de 24 horas en Granada y ya estoy mucho mejor. - Confesó.
- Eso es porque nos has visto. - Intervino Juanjo. - Te curamos todos los males.
La mesa compartió una carcajada y el maño volvió a hablar.
- Pero ya está bien de hablar de trabajo. Hablemos de amor. - La periodista se puso en guardia. - ¿Cómo está el mercado de la capital?
Violeta ser rio de nuevo, nerviosa. Negó con la cabeza y suspiró resignada.
- Me encantaría decírtelo, pero la verdad es que estoy tan consumida con el curro que no tengo ni tiempo para eso.
Sus amigos la abuchearon medio en broma y enseguida pasaron a comentar la última conquista de Lucas. La reportera relajó un poco los hombros y disimuló el alivio que le recorrió el cuerpo con el cambio de tema.
En parte era verdad que no tenía tiempo para relaciones, por muy casuales que fuesen. Había tenido un par de líos alguna noche de fiesta y poco más. Pero, por otro lado, la realidad era que tampoco tenía ganas. Todavía notaba como su corazón estaba cicatrizando, recomponiéndose del último desengaño que lo había partido en mil pedazos.
Claro que eso no podía contarlo en esa mesa, porque entonces tendría que explicarles a los presentes todo lo que le había pasado antes. Y, sobre todo, con quien había ocurrido.
Terminó la cerveza, saboreando el último trago, y se reconectó al hilo de la conversación. Cruzó su mirada con la de Salma y ella le sonrió y le guiñó un ojo. La pelirroja puso una mueca de confusión, pero le devolvió la sonrisa educadamente.
- Bueno, chicos, me ha encantado veros, pero tengo que irme. - Dijo al cabo de un rato, levantándose de la silla.
- ¿Ya te vas? - Preguntó Denna, haciendo un pucherito. Violeta le sonrió y le dio un abrazo.
- Tengo que irme a buscar a mi prima. - Explicó, mientras dejaba el dinero de su cuenta sobre la mesa. - Le prometí que hoy me la llevaba a comer.
- ¡Es verdad! - Exclamó Álex. - ¿Qué tal eso? ¿Es maja o qué?
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Life After Love
FanfictionVioleta es una periodista recién graduada que trabaja en Madrid y vuelve a casa unos días en busca de paz mental. Ruslana, su prima pequeña, acaba de mudarse con sus tíos para estudiar un máster de Bellas Artes en Granada. Ambas llevan años sin vers...
