No tenía intención de mencionar los cambios recientes en Anubis, pero su pecho estaba completamente al descubierto, y esos pezones que antes había visto, ahora lucían más claros o brillantes. A pesar del deseo de ignorarlo, era evidente que su pecho estaba más grande, y se movía con más intensidad después de dejar de usar la parte superior de su atuendo, que, aunque ajustada, al menos mantenía todo en su lugar.
—Oye, Anubis, ¿por qué ya no te cubres el pecho? La última vez que te lo sugerí, dijiste que no.
—Es más fácil disimular las fugas de leche si no mancho nada.
—¿Fugas de leche? —Eso explicaba el aroma de leche que a veces desprendía Anubis, como la leche tibia que acompañas con galletas frente a una chimenea.
—Sí, desde hace unos días.
—¿Pero nadie te ha visto, ¿verdad?
—No, solo Ra, Isis —hizo una pausa para pensar—, Horus, Seth... quizás todo el panteón.
Simo frunció el ceño al darse cuenta de que todos sabían que Anubis estaba lactando, menos él. Molesto, tomó uno de los pectorales de Anubis y lo apretó, haciendo que la leche manchara su boca. Fue en ese momento se dio cuenta de lo que había hecho y con qué motivo. Apartó su mano rápidamente y se retiró.
—Así es, mi amor —dijo mientras acariciaba su vientre—, papá estaba celoso por no saber que lactaba.
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Sakari
Fan-FictionDespués del Ragnarok Anubis dejo muy en claro que ese olor a muerte emanando del finlandés quería tenerlo a su lado por el resto de su eternidad. Nunca pensó que seria posible concebir una vida juntos
