Desperté, mi reloj de pulsera marcaba las 7:06. Como era de esperarse Lucy y Alfred ya se habían ido al teatro.
Me preparé para ir al instituto, mi cuerpo dolía, justo como me gustaba, el dolor muscular era todo lo que necesitaba sentir. Recordé a mi entrenador que solía decir eso
Esa mañana cuando llegué al instituto, estaban en la entrada de la dirección cuatro personas que estaban observando a los alumnos conforme iban entrando, supe que eran los papás de Alfredo, uno de ellos era el sujeto que había ido a dejar la notificación un día antes, seguramente su abogado.
De modo que era posible que sus padres ya comenzarán a relacionarme con él, pero tampoco quería darles pruebas, otra de las personas era Armando en su papel de director estricto.
Cuando entré al salón de clases no estaba Jimm pero sí Helen. Me acerqué a ella.
—¿Hola, oye...has visto a Jimm? —
—En realidad no, aun así, no creo que sea buena idea buscarlo por ahora. Hay alguien en la dirección que está preguntando por él y creo que quieren llegar a ti... para llegar a Alfredo. Pero no sé cual es la prisa, si mañana será el juzgado — comentó ella.
— Donde estará Jimm. — me pregunté en voz alta.
— Por ahora será mejor confiar en que está bien, seguramente es una estrategia para que no lleguen a ti, también creo que está en contacto con Luis y con Rodrigo porque ellos tampoco han llegado. Será mejor, por ahora, estar calmados. —
— Tienes razón — asentí, sentándome al azar. Yo sabía que era muy probable que ya me hubieran ubicado considerando que Armando nos había visto a los tres juntos el día del gas lacrimógeno. Pero Helen tenía razón, debía mantener la calma. Nadie interrumpió la clase de caligrafía, en el salón de usos múltiples,
No fue sino hasta la salida que el maldito director me detuvo de la camisa con una actitud que me daba el impulso de sentir que lo asfixiaba con mis propios dedos, detonando un impulso que ni yo sé cómo podría parar. Logre calmarme, me llevó a la dirección. Su abogado esperó afuera.
— Es él. Susma Inesa. — dijo mientras me soltaba aventándome al suelo —El supuesto primo de la persona que buscan. —
— Este no es mi sobrino Jimm. Pero, con que esta fue su solución he.—
musitó la señora. Sentí otro impulso de reír, los padres de Alfred eran tal y como lo había descrito él.
— ¿Dónde está Alfredo?. — pregunto enérgica.
—¿De que me habla? — dije despreocupado.
— ¿Que no sabes de que te hablo?— cuestiono amenazante. Vamos a irritarla más, pensé.
— Si pudiera plantear un poco mejor su idea... — me dió una tremenda bofetada, que me volteo la cara.
—¿Martha qué estás haciendo? ¡no podemos golpearlo donde se note! podría salir muy cara esa bofetada. —
— ¡El idiota no quiere hablar! — Encendió un cigarrillo de forma ansiosa. — Sabes lo que pasará si esto se nos escapa de las manos, todo el proyecto se nos vendrá abajo. — la señora se acercó a su esposo. Armando se acercó a mi sigiloso.
— ¿Sabes que no me he cobrado la del otro día verdad? podrían estar en graves problemas. — me miró desafiante.
— ¿Si? comparados con todo los asuntos legales que hay detrás de ti son apenas nada... ¿quieres otro? ¿ Cuál es la prisa? Lucy se presentará mañana en el juzgado —
— Te conviene hablar ahora a mirar como descubrimos todo el escenario que se han montado. —
—Prefiero la segunda. — conteste burlón, ya que al menos esa opción, nos daría más tiempo.
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REACCION.
Novela JuvenilEn México 1986. Susma; un estudiante de preparatoria, se cruza con personas de su pasado más crucial, lo que lo lleva a conocer las emociones más bonitas, y las que de vuelta estas traen.
