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—¿Como se enciende la estufa?
—A nadie de confianza se le niega un polvo de despedida.
—Pues te mentí.
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Suna, Komori, Sakusa y Osamu estaban sentados comiendo un sábado por la noche, normalmente los estarían acompañando Iwaizumi y Ushijima, pero Iwaizumi estaba con Oikawa en algún lado y Ushijima con alguno de sus amigos, en ese punto ya no sabían con cual, el silencio era cómodo, hasta que Rintarou habló.
—Tu hermano intentó comprarme.
—¿El mío?— Los tres voltearon a mirar a Osamu como si fuera estúpido.— ¿Comprarte que?
—Una chocolatina, ya sabes, como yo tengo una tienda de dulces.— Contestó Suna sarcásticamente, Komori se rió y luego pidió.
—Samu, pásame la salsa de tomate.
—¿A que te refieres con que intentó comprarte?— Ignoró a Motoya.
—Ni siquiera me saludó, es un irrespetuoso, solo me preguntó cuánto costaba un blunt.
—Samu, la salsa de tomate.— Pidió una vez más.
—¿Se lo vendiste?
—No, le dije que yo no vendía eso, es tu hermano y no le voy a dar nada, relájate.— Suna mastico y luego pensó un segundo.— No, preocúpate.
—Rin, me puedes pasar...— Komori volvió a ser ignorado cuando Osamu lo interrumpio.
—¿Como que me preocupe?
—Pues si no lo consigue de mi lo conseguirá de otro lado, como los amigos del novio de Kenma, o los amigos del saliente de Oikawa.— Cuando Sakusa lo miró confundido, Suna continuó.— Con el que estuvo en el viaje.
—No va a hacer eso, el quiere seguir con el voleibol de manera profesional, no se va a drogar, seguro solo estaba aburrido.— Sakusa y Komori se rieron un poco.— ¿Quieren decir algo?
—¡Pásame la salsa de tomate!
—¡No te voy a pasar la salsa de tomate!— Komori soltó un quejido y le pegó en la frente a Osamu.— Querer también es dejar ir.
—Soltar también es amar.
—Me da exactamente igual, ¿y mi salsa de tomate?— Kiyoomi le pegó un codazo y se levantó de la mesa.
—Trío de flojos, toma tu puta salsa de tomate.— Le dejó la botella en la mesa.— Y si, quiero decir algo, un blunt de vez en cuando no debería ni siquiera significar drogarse, es solo para relajarse.
—Me da exactamente igual, ustedes hagan lo que quieran, pero Tsumu no.
—¿No es tu hermano mayor acaso?— Preguntó Rintarou, Osamu le sacó el dedo.— ¿Y mi derecho a la libre expresión?
—Es mejor cuando no te expresas.— Comentó Komori.— ¿Kiyoomi, me pasas la mayonesa?
—Te voy a pegar una patada.
—Claro, a Atsumu le toca la amabilidad y la atención, y yo que soy tu primo me tocan las patadas.— Osamu levantó la mirada y Komori se ganó la patada.
—No acepto devoluciones ni reclamos.
—¿Te da igual?
—Desde que este sano, seguro y no me esté molestando, me da igual, se puede meter con quien quiera.— Suna iba a decir algo y Osamu interrumpió.— Tu no.
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Apartamento 512
FanfictionCuando su padre lo envió al internado de Tokio y lo sacó de su equipo de voleibol, Atsumu estaba seguro de que su vida habia terminado, o así era hasta que conoció a sus compañeros de cuarto; el ruidoso y extrovertido Oikawa Tooru, al cual ya conocí...
