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—Kenma, amor, estás temblando.
—Mira lo que te hiciste.
—Respira, no hiperventiles. ¿Qué pasó?
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Si Kenma era honesto, su cosa favorita era no hacer nada. Nunca lo diría en voz alta, menos porque sus padres siempre estaban con eso de "tienes que hacer algo productivo con tu tiempo."
Solo el hecho de no hacer nada, de mirar una serie, luego dormir, jugar algo, comer y repetir. Ya sea que estuviera solo o con alguien, simplemente era relajante, no lo podía hacer muy seguido, por eso le alegró cuando por fin se acabó su segundo año y finalmente tenía unas tres semanas de no hacer nada por las vacaciones de trimestre.
Tres hermosas semanas de relajación. Dormir, comer, jugar, era básicamente hibernar y le encantaba.
Y luego Akaashi peleó con su mamá.
—¿Dónde estás?— Preguntó Keiji el último día de clases, todos ya se habían ido a sus casas o al aeropuerto para disfrutar de unas vacaciones, todos excepto por Kenma y Bokuto, que esperaban a que Akaashi lo recogieran. Tenía el altavoz puesto y se escuchó la voz de la mujer.
—Mi retiro de alcohólicos anónimos fue fantástico.— Se escuchó, Koutarou que estaba más cerca intentó oír más, pero Keiji quitó el altavoz y se alejó algunos pasos. El teñido y el peliblanco compartieron una mirada.
—Bien por ti, no voy a la casa.— Volvieron a mirarse mientras Akaashi seguía peleando.— ¿Desde cuando te importa?
—¿Crees que me pida casa a mi?— Preguntó Bokuto nervioso, Kenma negó con la cabeza.
—Significa que te fuiste a ese retiro hace dos semanas, me prometiste que el último día podías venir a recogerme. Adivina qué, no estás.— Seguía peleando Akaashi.
—Tu te vas de viaje.— Le recordó Kenma, Koutarou hizo un puchero.
—Que gran madre, me dejaste solo, otra vez. Entonces me voy, volveré a la casa después.— Continuó.— No, con otro.— Miró a Bokuto, el cual le estaba haciendo ojitos, luego a Kenma.
—Ya no me quiero ir de viaje.— Se quejó.
—Me da igual, y te aviso que voy a seguir así de casa en casa, es mejor que estar en la nuestra, sin mis amigos tendría la mierda al cuello.— Los dos se miraron al escuchar el insulto de Keiji.— Por supuesto, nuestra familia es pura clase.— Akaashi colgó la llamada y apagó su celular, volvió a caminar hacia ellos con una mueca.— Kenma, me quedo contigo.
—¿Disculpa?
—¡Pero Akaashi!— Se quejó.
—Amor, tú tienes que viajar con tu familia, haremos llamada diario.
—Pero... pero...— Volvió a quejarse, Keiji lo agarró de la mandíbula y le dio un beso.
—Tranquilo.
—¿Yo no tengo ningún tipo de opinión en esto?— Interrogó el teñido, Akaashi negó con la cabeza.
Y realmente pensó que ahí acabarían sus tres semanas de paz, alegría y no hacer nada, antes de que empezaran, pero luego llegaron a la casa.
—Creo que necesito dormir un mes entero.— Comentó Akaashi.
—Si te soy honesto, te ves como que una persona que en vacaciones estudia algún idioma o algo. ¿Dormimos juntos?
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Apartamento 512
Fiksi PenggemarCuando su padre lo envió al internado de Tokio y lo sacó de su equipo de voleibol, Atsumu estaba seguro de que su vida habia terminado, o así era hasta que conoció a sus compañeros de cuarto; el ruidoso y extrovertido Oikawa Tooru, al cual ya conocí...
