«Nunca me arrepentiria si es contigo»
Acompáñalos en esta travesía llena de AMOR, amistad y redención, donde cada decisión tomo un diferente rumbo de sus vidas ocasionando que dos almas gemelas se ayuden en una etapa complicada. ¡No te pierdas esta...
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La luz del atardecer pintaba la habitación con tonos dorados, como si el mundo entero intentara suavizar lo inevitable. Naruko, con las manos inquietas, miró a Isamu. Durante dieciséis años había cargado con aquel secreto, y ahora sentía que sus palabras estaban a punto de romper el delicado hilo de su relación. A su lado, Gaara le apretaba suavemente la mano, ofreciéndole la tranquilidad que siempre le daba.
—Isamu, necesitamos hablar-ttebayo —dijo con un susurro que apenas podía esconder su miedo.i86tt
Isamu levantó la vista, su curiosidad brillando en sus ojos azules, tan parecidos a los de ella. Dejó su tazón de miso y se acercó sin rastro de desconfianza, confiado en el amor que sentía de sus padres.
—¿Es por lo que pasó con Naruto? —preguntó—. Tks, no me arrepiento.
Naruko negó con una leve sonrisa.
—No, hijo. Es algo mucho más importante-ttebayo.
Naruko sintió un nudo en la garganta. Respiró hondo, cerrando los ojos un instante mientras las imágenes de otro tiempo inundaban su mente. Su corazón latía con fuerza, pero sabía que no podía seguir escondiéndose.
—Hace muchos años, antes de ti, tuve una conexión muy profunda con alguien, Sasuke Uchiha. Era mi rival, mi amigo mas cercano y fue mi luna
Isamu la escuchaba con atención, sus ojos fijos en ella mientras asimilaba cada palabra.
—Después de la guerra, cuando creíamos que la paz había llegado, Sasuke decidió marcharse en una misión que consideraba su deber. Yo también tenía una misión lejos de Konoha, y estuve fuera tres años.
Naruko hizo una pausa, buscando las palabras. Gaara se mantuvo a su lado, silencioso, pero su presencia era un recordatorio de que no estaba sola.
—Lo que Sasuke nunca supo fue que, antes de irse, yo estaba embarazada de ti, Isamu.
El silencio se hizo profundo. Isamu abrió los ojos, tratando de procesar la revelación. Naruko sentía el peso de su pasado envolviéndola, pero debía continuar.
—Cuando regresé a Konoha, me enteré de que Sasuke se había casado con Sakura Haruno. Y supe que él había elegido una vida en la que yo no tenía lugar. Decidí seguir adelante sola.
El silencio fue ensordecedor. Isamu parpadeó, tratando de procesar lo que acababa de escuchar.
—¿Qué? —murmuró, su voz apenas un susurro.
—¿Así que él... te dejó por otra mujer? —preguntó en voz baja, con una mezcla de frialdad e incomprensión.
Naruko negó, acariciando su mejilla con ternura.
—No, hijo. Sasuke eligió su propio camino, y yo también elegí el mío.
Isamu se quedó callado, intentando encajar los fragmentos de su historia. Al final, sus ojos se posaron en Gaara, y Naruko supo que la pregunta inevitable estaba a punto de surgir.