Houston es un imbécil miserable que tiene que liderar a cuatro criminales un tanto raros para enfrentar las fuerzas de un Dios y sus súbditos.
Bizarra, random y única.
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25 de julio del 2007.
Dicha mañana dio inicio con las grises nubes llorando.
No había sido un día fácil para alguien como Houston. La tragedia lo persiguió como si él fuera el culpable de todo y de todas sus desgracias. Cuando despertó, el nombre de Lola pareció haber sido un mal sueño; una pesadilla. Pero, cuando sintió aquellas gotas de lluvia chocar contra su rostro fue que notó que todo lo que vivió realmente sucedió.
La mañana antes de ir a desayunar fue una completa tortura mental para Houston, en el ambiente de ese hotel solo se podía percibir un completo silencio.
Nadie tenía ni la menor idea del dolor que experimentaba el barbudo durante toda esa infernal mañana. Ya en la cafetería donde desayunaron pudieron ver a su líder charlando, conviviendo y riendo tranquilamente con todos, tanto asó que incluso apoyó a Steve escuchando acerca de su trágico pasado. Pero, se dio cuenta de algo, que nunca nadie lo escuchaba a él y, entonces, volvió a darse cuenta de otra cosa, pues tampoco es como quisiera hablar de lo mierda que había sido su vida. Ni siquiera él sabía que es lo que quería. Aunque, quizás en el fondo, muy en el fondo de él sí quería ayuda, quizá solo necesitaba un abrazo o quizá debía guardárselo todo porque se sentía una carga. Quizás alguien como Houston prefería podrirse en vida antes de humillarse y pedir ayuda. Houston siempre ha sido un idiota.
Ya después pasó lo del inminente ataque de Igor con sus raíces estacas.
"Mierda, Houston, alguien acaba de morir, por favor para", repetía Houston en su mente. Al dar el primer paso en la tierra humedecida por la lluvia de la mañana, su mente le rogó que se detuviera porque volvía a dejarse llevar otra vez por sus sentimientos. "Para", volvió a repetirse cuando ya iba hacia Igor. Sin embargo, su pobre corazón devastado por la muerte de Lola ardía en deseo de venganza y cuando apareció Igor, este actuó por él.
Tras la gigantesca ola de destrucción, caos y terror que causó la raíz madre al emerger del mismísimo infierno, Igor hizo aparecer una raíz de un tamaño pequeño para sentarse en la misma e ir a los cielos para no perderse de ningún detalle. Esta raíz en la que se sentó Igor salió de la tierra, lo que muy posiblemente significaba que había otra raíz madre.
Con delicadeza postró sus pies sobre la raíz para luego sentarse cruzando las piernas. —Muy bien, ¡que comience esto! —anunció Igor alzando la voz. También cruzó sus brazos y analizó el entorno.
Cuando la raíz madre emergió, fue a una velocidad bestial y, ya muy arriba, frenó tan de golpe que arrojó a toda la banda todavía más arriba, haciendo que estos se prepararan para una peligrosa caída libre, donde podían impactar contra la cercana raíz o contra el suelo del granero y morir. Allí se encontraba Houston desde muy alto cuando re cobró consciencia y su corazón apagó la llama de venganza. Recordó como Monstruo fue atravesado a la mitad, muriendo muy rápido, pero ahora los restos de parte de su carne se encontraban sobre su traje y el de otros más. Volteo a ver donde caería, dándose cuenta que impactaría contra unos árboles.