25. Caminata y desayuno

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Proveniente del hotel, desprendía un intenso olor a jabón perfumado

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Proveniente del hotel, desprendía un intenso olor a jabón perfumado. Casi todos los miembros de la banda se bañaron. Entre esas personas se encontraban William, John, Juxs, Casey, Steve y Max. La única persona que decidió no ducharse era Houston, algo típico en él. De hecho, lo raro hubiese sido que se bañara.

Absolutamente todos estaban listos para la aventura. Ubicados en el pasillo del hotel, varios se mostraban emocionados por lo que les depararía ese día.

A la vez, en otro punto del hotel que ya conocíamos, Houston se hallaba recostado sobre una cama poco cómoda. Ya bien sabíamos que esa cama era la de su habitación. El lugar conservaba la basura de la cena anterior, las cajas de pizza y las botellas de refresco, pero, a su vez mantenía el congelante frío del aire acondicionado.

—Quiero dejar de ser malo...—dijo con una voz apagada. Incluso alguien como él reconocía lo malo que podía llegar a ser. Sabía que no cambió ayer al intentar ayudar a Lola, ya que cambiar requiere de un proceso tardado. Probablemente solo hizo lo que hizo por culpa. Sí no ayudaba a Lola sería visto como un monstruo y él no quería eso, por ello decidió ayudarla. Ni él sabía la razón del por qué lo hizo.

Aún conservaba el mechero púrpura de Lola, sosteniéndolo con su mano derecha. Desde el evento traumático de ayer, dicho objeto se volvió importante para Houston. De la misma manera, Lola pasó de ser alguien extra en el mundo a convertirse en una de las personas más importantes en la vida del barbudo. Nunca esperó que terminara partida a la mitad.

En ningún momento Houston le dijo algo a su equipo acerca de eso.

Giró su mirada hacia la puerta por dos pequeños toques repentinos. —Es hora de irnos a la cafetería—dijo Max en la puerta, la cual se encontraba abierta. Luego de avisarle a Houston se largó a gritar a otro lado. —¡¡¡Es hora de irnos, babys!!! ¡¡¡¡Houston ha dicho que desayunaremos en la cafetería!!!! —anunció para todos.

¡Ahora toda la banda se hallaba reunida y lista para embarcarse en una nueva aventura! Algunos de ellos tenían su felicidad al máximo y otros estaban en el peor momento de sus vidas. También hubo algunos cambios en la forma de vestirse de ciertos miembros.

William portaba la misma ropa de la misma forma y su felicidad... ¡también era la misma! Nunca cambiaba.

Igualmente, John traía su saco acomodado igual.

Casey era de los pocos que había cambiado su forma de vestir. Ya no traía puesto su icónico suéter gris, sino que ahora lo tenía amarrado en forma de falda, dejándose ver su ajustada playera negra. Aunque seguía teniendo vergüenza de eso.

Combinando la forma de vestir, Juxs usó su saco como falda, dejando ver su camisa morada.

Y, por último, Steve... él decidió quedarse exactamente igual. Solo respingó su moño.

Sin duda alguna, todos los miembros de la banda eran unos completos estúpidos. Es decir, ¿qué clase de loco ocupa sacos y playeras negras cuando el calor era insoportable? Y para empeorar la situación, ahora que hacía frío ocupaban menos ropa.

LA BANDAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora