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Junhui había caído en una nueva rutina, una que nunca había planeado, pero que rápidamente se había vuelto parte de su vida. Cada noche, excepto cuando Minghao tenía su día libre, terminaba en el club, sentado en su rincón habitual, observando a Minghao bailar. Había algo magnético en la forma en que Minghao se movía, la forma en que su cuerpo fluía con la música, y Junhui no podía resistirlo.

Después del espectáculo, como ya se había vuelto costumbre, Minghao se unía a él. No necesitaban muchas palabras, ambos sabían cómo terminaría la noche. Junhui lo llevaba a su apartamento, y apenas cruzaban la puerta, la atracción entre ellos se desbordaba. A veces no llegaban ni al dormitorio; el sillón, la cocina, o incluso el pasillo se convertían en el lugar de encuentro. Era intenso, casi urgente, como si el tiempo se les escapara.

Después, ambos caían exhaustos. Se quedaban dormidos en cualquier lugar donde terminaran, con Minghao acurrucado contra él, su respiración suave y constante mientras dormía. Sin embargo, la mañana siempre llegaba demasiado rápido. El sol apenas empezaba a asomarse cuando Minghao se levantaba con cuidado, vistiéndose en silencio para no despertarlo. Junhui solía observarlo desde la cama, entre sueños, antes de volver a cerrar los ojos. Minghao tenía que irse temprano para asistir a la universidad, y Junhui tenía que ir a la oficina, pero sus caminos nunca coincidían en el día.

Junhui empezaba a sentir que quería más. Las noches eran intensas, sí, pero también sentía que quería conocer a Minghao fuera de esa burbuja nocturna. Quería verlo bajo la luz del día, llevarlo a algún lugar, hacer cosas normales como cualquier otra pareja. Sin embargo, cada vez que pensaba en sugerirlo, recordaba que los horarios eran un obstáculo. Minghao estudiaba durante el día, y él estaba atrapado en la oficina, con reuniones interminables y tareas que no podía aplazar.

Le costaba encontrar una forma de hacer que sus mundos coincidieran más allá del club y las noches compartidas. Pero, aunque no lo admitiera abiertamente, Junhui sabía que no podría seguir así para siempre.

let me hold you [Junhao]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora