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Junhui se sentía atrapado en una tormenta de pensamientos mientras caminaba por su apartamento. Claro, Minghao ocupaba un espacio importante en su mente, recordaba cada detalle de esa noche en el club, pero también había otras preocupaciones que lo asfixiaban lentamente. Su trabajo en la oficina lo mantenía distraído, pero no lo suficiente como para olvidar que su hermano menor y su madre vendrían de visita en un par de días.

Sus pies se detuvieron frente al ventanal, observando la ciudad iluminada bajo sus pies. Su madre no sabía que él y Wonwoo ya no estaban juntos. Había evitado decirle la verdad, principalmente porque no quería enfrentar esa conversación incómoda, pero también porque en el fondo, no sabía cómo explicarle que, después de tanto luchar para que aceptara su relación, todo se había desmoronado. Recordaba claramente cómo su madre había rechazado inicialmente a Wonwoo, cómo se oponía a esa relación, preocupada por su futuro. Para ella, Wonwoo nunca sería suficiente, pero Junhui estaba tan encaprichado con él, tan seguro de lo que sentía, que no le dio opción. Peleó, discutió, hasta que, finalmente, su madre cedió. Aceptó a Wonwoo, lo dejó entrar en la familia… y ahora, él ya no estaba.

La ironía lo golpeaba con fuerza. Después de todo lo que hizo para que su familia aceptara a Wonwoo, ahora tenía que contarles que se había ido, que su relación no había sobrevivido. La idea lo hacía sentir pequeño, débil. No quería enfrentarse a las preguntas de su madre ni a las miradas de su hermano, quien siempre había admirado su capacidad para defender lo que quería.

—No puedo hacer esto —murmuró para sí mismo, llevándose una mano a la cabeza.

No quería enfrentarlos. No quería tener esa conversación donde, inevitablemente, su madre le diría que tenía razón desde el principio, que él había cometido un error. Y aunque ella no lo dijera directamente, Junhui sabría lo que realmente pensaba. Sentía una inmensa presión en el pecho solo de imaginar la escena. Quería desaparecer, huir de todo y de todos, al menos por unos días. No podía soportar la idea de que su madre viera lo perdido que estaba ahora.

Y entonces estaba Minghao. Esa noche había sido un escape, un respiro de la realidad aplastante que lo rodeaba. Pero, ¿era solo eso? ¿Un escape? No podía negar que lo había buscado inconscientemente. Minghao le ofreció algo más, una distracción, pero también una conexión que no esperaba. Sin embargo, mientras pensaba en todo lo que se avecinaba con la visita de su familia, Minghao se sentía lejano, como una fantasía que no encajaba en su realidad.

Junhui soltó un suspiro, dejando que su cabeza descansara contra el vidrio frío del ventanal. Tal vez no estaba listo para lidiar con su familia ni con la pérdida de Wonwoo. Quizás tampoco estaba listo para lo que Minghao podría representar en su vida. Todo lo que sabía era que quería desaparecer, al menos por un tiempo, y evitar enfrentarse a los recuerdos y expectativas que lo estaban consumiendo.

let me hold you [Junhao]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora