Capitulo 6: Nuevas oportunidades

399 49 0
                                        


La mañana siguiente, Jimin despertó antes que Yoongi. Era inusual, ya que Yoongi solía ser el primero en moverse por la casa, preparando café y listo para ir a la pastelería. Pero hoy, Jimin decidió levantarse temprano, movido por una inquietud que había sentido desde la noche anterior.

Después de preparar un té para ambos, se sentó en la pequeña mesa de la cocina, esperando a que Yoongi apareciera. Cuando lo escuchó caminar hacia la cocina, se tensó un poco, consciente de que estaba a punto de abordar un tema delicado.

—Buenos días —dijo Yoongi con su habitual tono tranquilo, sentándose frente a Jimin y tomando la taza de té que le había preparado.

—Buenos días —respondió Jimin, intentando encontrar las palabras para lo que quería decir.

Tomó un sorbo de su té antes de mirarlo directamente. Sabía que debía ser honesto.

—Yoongi, he estado pensando en algo —comenzó, su voz suave pero firme—. No quiero seguir siendo una carga para ti. Has hecho mucho por mí desde que me encontraste, pero... quiero ayudarte, aportar algo.

Yoongi lo miró con el ceño fruncido, claramente sorprendido por el rumbo de la conversación.

—Jimin, no eres una carga —dijo, su tono serio—. No tienes que preocuparte por el dinero o por ayudar en ese sentido. Estoy feliz de tenerte aquí, y puedo hacerme cargo de las cosas.

Pero Jimin no estaba dispuesto a rendirse tan fácilmente. Sabía que Yoongi lo decía de corazón, pero también sabía que no podía quedarse de brazos cruzados.

—Lo sé, y te lo agradezco —respondió Jimin, inclinándose un poco hacia adelante—, pero quiero sentir que estoy haciendo algo, que no solo estoy dependiendo de ti. No se trata solo de dinero, se trata de... de tener un propósito, algo que hacer. Quiero trabajar.

Yoongi suspiró, claramente debatiéndose internamente. Sabía que Jimin lo decía en serio, pero la idea de que el chico tuviera que preocuparse por algo más que por recuperarse le molestaba.

—Jimin, no es necesario que te preocupes por eso ahora —dijo, intentando ser comprensivo—. Tienes muchas otras cosas en las que pensar, como adaptarte y sentirte cómodo.

—Lo sé —insistió Jimin—, pero... estar aquí sin hacer nada solo me hace sentir más inquieto. Yoongi, necesito hacer algo. No puedo seguir dependiendo de ti en todo. Quiero ayudarte, aunque sea en algo pequeño.

Yoongi se quedó en silencio, observando la determinación en los ojos de Jimin. Sabía que cuando Jimin se proponía algo, era difícil convencerlo de lo contrario. Y aunque en el fondo no quería que Jimin se sintiera obligado a trabajar, tampoco quería negar lo que claramente era importante para él.

—Está bien —dijo finalmente, soltando un suspiro resignado—. Si es tan importante para ti, podemos buscar algo, pero no tienes que presionarte demasiado.

Jimin sonrió, aliviado de haber logrado convencerlo.

—Gracias, Yoongi —dijo con sinceridad—. No quiero que pienses que no aprecio todo lo que has hecho, porque lo hago. Pero necesito sentir que estoy aportando algo.

Yoongi asintió, todavía un poco renuente, pero comprendiendo.

—Podrías trabajar conmigo en la pastelería —sugirió Yoongi después de un momento—. Conozco a los dueños, obviamente, y estoy seguro de que Jin podría darte un trabajo. Algo sencillo, nada que te sobrecargue.

Jimin sonrió más ampliamente esta vez, claramente emocionado por la idea.

—¿En serio? ¿No les molestaría?

—No lo creo. Jin siempre está buscando ayuda extra, y Namjoon está tan ocupado con la administración que cualquier par de manos es bienvenido. Eso sí, tendremos que inventar algo... —Yoongi se frotó la nuca, visiblemente incómodo—. Aún no puedo decirles la verdad sobre ti. No porque no confíe en ellos, pero... es complicado.

Jimin asintió, entendiendo perfectamente la situación.

—Lo entiendo. No tienes que decirles nada todavía. Podemos decir que soy un viejo amigo tuyo que acaba de llegar a la ciudad y está buscando trabajo.

Yoongi lo miró con alivio, agradecido de que Jimin lo comprendiera. Aunque odiaba la idea de mentirle a Jin y Namjoon, sabía que no tenía otra opción por el momento.

—Está bien —dijo, finalmente relajándose—. Vamos a intentarlo.

🎂

Cuando llegaron a la pastelería más tarde esa mañana, Jimin no pudo evitar sentirse nervioso. Era la primera vez que salía de casa con Yoongi desde que se había mudado, y aunque sabía que nadie lo reconocería como híbrido, el miedo de ser descubierto siempre estaba presente.

Yoongi lo guió hasta el interior de la tienda, donde el aroma a pan recién horneado y dulces llenaba el aire. El lugar era acogedor, con decoraciones simples pero elegantes, y una atmósfera cálida que hacía que cualquiera se sintiera bienvenido.

Detrás del mostrador, Seokjin estaba acomodando unas bandejas de croissants, mientras Namjoon revisaba unos papeles en la caja registradora.

—¡Oh, Yoongi! —exclamó Jin al verlo entrar—. Llegas temprano hoy. Y... ¿quién es tu amigo?

Yoongi tomó una respiración profunda antes de responder, tratando de sonar lo más natural posible.

—Este es Jimin, un amigo mío de hace tiempo. Acaba de llegar a la ciudad y está buscando trabajo. Pensé que tal vez podrías ayudarlo.

Jin levantó una ceja, claramente interesado. Se acercó a Jimin con una sonrisa amistosa y lo miró de arriba abajo.

—Un amigo de Yoongi, ¿eh? —dijo con una sonrisa burlona—. Eso ya es suficiente recomendación. Si logras soportar su mal humor, seguro que te irá bien aquí.

Jimin rió tímidamente, agradecido por la actitud relajada de Jin.

—Gracias —dijo con una pequeña inclinación de cabeza—. No quiero causar problemas, solo estoy buscando algo sencillo, lo que sea que puedan necesitar.

Jin se cruzó de brazos, pensativo, mientras Namjoon levantaba la vista de los papeles y también se unía a la conversación.

—Siempre podemos usar ayuda extra en la cocina o con la limpieza —dijo Namjoon, mirando a Jin para confirmación.

Jin asintió.

—Sí, podrías empezar con tareas simples. Ayudar a limpiar, organizar los ingredientes, tal vez incluso echar una mano en la preparación básica de algunos postres. No es nada complicado, pero es trabajo honesto.

Jimin asintió, agradecido.

—Eso sería perfecto, gracias. Haré lo mejor que pueda.

—Bienvenido a bordo entonces, Jimin —dijo Jin, sonriendo ampliamente antes de volver a sus croissants—. Y no te preocupes, Yoongi te vigilará de cerca. Si se te ocurre algo raro, ¡él te pondrá en tu lugar!

Yoongi bufó, cruzando los brazos.

—No me pongas como el malo, Jin. Deberías ser tú quien lo cuide. Es mi amigo, ¿recuerdas?

Jin solo rió, y Namjoon sonrió con su típica tranquilidad.

—Estoy seguro de que Jimin encajará perfectamente —dijo Namjoon, extendiéndole la mano a Jimin para un apretón firme—. Bienvenido al equipo.

Jimin sonrió, sintiéndose un poco más relajado al ser aceptado con tanta facilidad. Sabía que trabajar en la pastelería no resolvería todos sus problemas, pero era un paso importante para sentirse útil, para empezar a reconstruir su vida.

Y por primera vez en mucho tiempo, sintió que tenía un lugar al que pertenecer.

Pollito [ YM ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora