Capítulo 15

5.6K 361 121
                                        

(Este capitulo esta resubido, porque wattpad me había borrado muchas cosas) 😍

Tía Joss

Joss

—Bien, Joss, si nos guardas este secreto te juro que nos vamos a portar bien contigo hasta navidad —Abby promete, con una sonrisa, aun sabiendo que no va a cumplir eso.

—Si, y yo te juro que cada que me pidas una energética te la llevo sin problemas —sonríe Rashad, aun sabiendo que tampoco lo va a cumplir.

—Yo te juro que no te hago más berrinches —promete Kiara, aun sabiendo que es más mentira que yo diciendo que soy hetero.

—Yo no prometo nada, no quiero ser parte de esto —Malkie responde con sinceridad.

—¿Y que digo si Malia me pregunta algo? —levanto una ceja—. No quiero que su mamá me mate.

—Dile que... no se, hiciste una orgía con varias personas y se descontrolo —Abby propone.

—Pero, Abby, ¿no ves que su vida sexual es igual que la de un niño de siete años? No le van a creer que siquiera tuvo sexo —Rashad suelta una risa burlona, mirándome—. Creo que volvió a ser virgen y todo, si es que perdió la virginidad.

—Para su información —los observo con desprecio—. Tuve mi época en donde me acostaba con mucha gente, idiotas...

Que buenos tiempos. Cuando tenia diecisiete o dieciocho tenía a muchas chicas, porque yo tenia un buen físico y era putamente atractiva, y ahora... bueno, debería maquillarme de vez en cuando.

No es que sea fea, pero en mi opinión hay chicas mejores que yo, aunque igual es mi problema por compararme con modelos.

—No te creo nada —se burla Rashad, cruzados de brazos—, pero nos vas a guardar el secreto, ¿cierto?

—¿Que va a pasar con Nika? Yo no lo voy a entretener mientras ustedes toman y se drogan —digo, cruzandome de brazos.

—Se va a ir a dormir a la casa de un amigo, así que no hay problema —Abby sonríe.

—Bueno, entonces esta bien, pero si pasa algo ustedes se hacen cargo. Son mayores de edad, ¿no?

—Obvio —Abby sonríe, dándole un codazo a Malkie para que asienta—, ¿verdad, Malkie?

—¿Que? —Malkie, quien estaba desconectada de la conversación nos mira sin entender nada.

—Viste, nos haremos cargo —sonríe.

—Bueno, entonces no le diré nada a nadie —murmuro, levantandoles el dedo de al medio—. ¡Ahora váyanse a la mierda!

—¡Chupala, zorra! —Kiara grita, antes de salir por la puerta.

Todos se van, y cuando voy a volver a enfocarme en la serie que estoy viendo, Nika entra a mi pieza como si fuera la suya, cierra la puerta y se acuesta a mi lado, abrazando a uno de sus peluches con fuerzas.

—Tía Joss, ¿yo puedo confiarte mi mayor secreto? —me observa con carita de pena.

—Claro. Yo no le diré nada a nadie.

Un error terriblemente perfectoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora