Capítulo 32

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El puente

Malkie

Sin pensarlo dos veces corro hasta donde Noah esta siendo golpeada por dos hombres quienes la tratan de inmovilizar, y claramente la enana no se deja facil.

—¡Sueltame, hijo de puta! —gruñe Noah, agarrando del cabello a uno de los dos chicos.

Cuando llego a ellos, agarro al chico que trata de inmobilizar a Noah, lo tiro hacia atras y le golpeó la cara con todas mis fuerzas.

—¡¿Que mierda?! —El chico se agarra la nariz.

Ya que le quito a ese de encima a Noah, ella agarra al otro y le planta una patada en los huevos, haciendo que se retuersa del dolor.

—¡Hija de puta! —gruñe el chico—. Le voy a decir Juni que no quieres pagarnos.

Le hablan a Noah, quien solo gira los ojos.

—¡Le voy a pagar a el, no a ti!

—¡Pues que mal, porque ahora te va a salir más caro!

—Anda a llorarle a tu jefe. —Noah lo provoca—. Cuando le diga que me trataste de tocar a la fuerza...

—¡No te estábamos tocando! —El chico al cual golpee reacciona—. ¡Solo no nos querias dar el dinero!

—Andate a la mierda. —gruñe Noah, agarrándome del brazo, para alejarme de los chicos.

—¿Noah...? —pregunto al ver que se aleja de ellos arrastrándome.

—¡¿Hacia donde te vas, perra?!

Noah se voltea ligeramente hacia ellos, al igual que yo, viendo que el chico saca con manos temblorosas una pistola.

—¡Tienes que pagarnos!

Me volteo a ver a Noah, quien esta demasiado tranquila.

—Noah, ¿por qué el tiene una pistola? —le pregunto, aferrándome a su brazo.

—¿Por que se la dieron? No sé, Malkie, pregúntale a él.

—¡Idiota, vamos, no quiero morirme ahora!

—Que no te vas a morir. —murmura, metiéndose las manos en los bolsillos de sus pantalones—. No sabe usarla, ni lo hará.

—¡Te escuche, y claro que la usaré! —dice hablando más fuerte.

—¿Y si te calmas, amigo? —le pregunto yo, apretando el brazo de Noah—. Realmente no quiero que la última persona a la que vea antes de morir sea ella.

—Hubieras pensado antes de interferir, zorra.

Ay, no.

Voy a morir.

¡Con Noah!

En mi mente ya hago un sin fin de escenarios ficticios de lo que diría en las malditas noticias al morirme.

Prefiero tirarme directamente del puente a que me disparen teniendo a esta zorra al lado.

Que horrible.

—¿Fuiste con Faella, no? Ella mencionó algo. —comento Noah, sacándose un cigarro del bolsillo.

—Nos estan apuntando, Noah.

—Se cansará en algun momento. —enciende el cigarro, colocándoselo en los labios.

Me volteo a ver a los chicos, los cuales estan comenzando a entrar en pánico.

—¿Por que te buscan? —le pregunto bajito.

—Les debo dinero, por drogas. Son solo quinientos mil pesos, pero no los tengo aquí.

Un error terriblemente perfectoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora