Año nuevo
Faella
Esta semana fue creo que la peor de mi vida entera. Mis tías de parte de mi mamá se quedaron tres días, y me estuvieron molestando día y noche.
Me decían que tenía que ponerle más empeño a la cocina, porque a los hombres no les gustan las chicas que no saben cocinar. Y lo peor es que si se cocinar, y me dicen que tengo que esforzarme más aun.
A Andreas le decían que era un poco afeminado, y que parecía un "desviado". Andreas les cerro la boca diciendoles: "si, soy un desviado, pero por lo menos mi hombre no me anda poniendo los cuernos con su secretaria". Se callaron todas.
Muy orgullosa de mi Andreas.
Y otra cosa que ha pasado, es que no le he hablado a Malkie desde navidad, o sea desde hace siete días. Aunque, claro, no voy a fingir que no me pongo a "leer" en la terraza lateral de mi casa solo para verla jugar basquetbol.
—¿Sabes que? Tyler como que esta más lindo —habla Andreas con una expresión seria—. Creo que me gusta.
—Tyler esta feo —hago una mueca.
—Pero es que tu no me entiendes —dice, falsamente estresado—. Si tu tienes a tu negrita, yo quiero a mi negrito.
—Pero Tyler no es negro, es moreno.
—Es lo mismo.
—Que no es lo mismo.
Andreas gira los ojos, muy dramáticamente.
—Nos tenian que gustar los negros —suelta una risa.
—Es que el negro combina con todo.
—Nos van a arruinar la genética.
—Ojalá lo hagan —le guiño un ojo.
Andreas suelta una risa, para luego pasar a una expresión más triste.
—Tampoco creo que yo le guste a Tyler. A él le gusta Malkie.
—Malkie es mía, que se busque a otra negra —me cruzo de brazos.
—Que posesiva —suelta una risa—. Y lo peor es que dices que no eres celosa.
—Cállate.
Andreas suelta una risa, y yo giro los ojos.
—En conclusión a los dos nos va mal en el amor —sonríe—. Esperemos que en este año nos vaya mejor.
—Si, ojalá.
—¡Por un dos mil veinticinco con muchas tetas y pitos!
—¡Eso!
Andreas suelta una risa, para luego darme un pequeño codazo.
—¿Sabes? Me encanta que hayas admitido qué eres bisexual, porque ahora estamos en la misma línea. Podemos ver chicas y chicos juntos —Andreas dice feliz—, además a los dos nos gustan los negros, ¡es perfecto!
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Un error terriblemente perfecto
RomanceMalkie, una chica muy conocida en la escuela por ser una buena jugadora de básquet, es afectada por un error que ni siquiera ella provocó. Pero lo peor es que eso ha hecho que la molesten con Faella, una chica que ni siquiera sabia que existía. ¿Est...
