Un muy feliz año nuevo
Faella
Apenas entramos a la casa Malkie me suelta la mano. Tengo que desviar mi mirada de ella para no sonrojarme.
Todos nos dicen "feliz año nuevo", y nosotras también a ellos.
Me acerco hasta Andreas, quien esta cargando a Nika en sus hombros. El negro le está agarrando todos los pelos a Andreas y se los está tirando.
—Auch, mocoso, duele, ¿sabes? —le dice a Nika, quien suelta una risa.
—Pero es que estas muy despeinado —le revuelve el pelo—. Peínate de vez en cuando.
—¡Si me peino!
—No parece. —Sonríe, burlon.
—Andreas —llamo su atención, el me mira entrecerrando los ojos—. Tengo una situación.
—¿Te llego la regla y te da vergüenza pedir toallitas?
—No, es una situación más fuerte.
—¿Te manchaste?
—¡No! No traigo la regla, imbécil. Es algo totalmente diferente.
La verdad es que la regla no me llega desde hace dos meses. Debería preocuparme, pero soy más virgen que la palabra, así que no es un problema. Además, creo que es por anemia.
Debería comer más, pero es que no me da mucha hambre.
—Oh, ya veo. —Andreas baja de sus hombros a Nika, quien nos hecha una mirada, antes de irse—. ¿Que pasa?
—Bese a Malkie —suelto de golpe.
El se atraganta con su saliva, mirándome atónito. Su cara expresa una sorpresa inminente, pero también la acompaña un rastro de felicidad. Puedo confirmar eso último cuando la sonrisa en su rostro se forma.
—¡¿Es en serio?! —chilla, feliz.
—¡Si! De verdad.
—¡Cuéntame todo, estúpida!
Comienzo a contarle todo, desde como me sentí, y todo eso. Andreas me escucha con atención, para luego chillar de la emoción.
—Que buena forma de iniciar el año —chilla emocionado—. Ahora has mérito para follartela.
—No. Eso no es de Dios.
—¡Al carajo! —se voltea a verme serio—. Intenta algo con ella, vive tu romance de verano.. Malkie esta buena, ¿sabes? ¿Le viste el cu...? —Andreas se detiene cuando ve de la forma en la que lo estoy mirando.
—Vuelve a hablar así de ella y te rompo la cara.
—Perdóname, pero es que es verdad...
—Que te calles.
—Perdón —Andreas baja la vista, como un niño pequeño que acaba de ser regañado por su mamá.
Dejamos el tema hasta ahí, porque Abby se acerca a nosotros con una sonrisa, junto a Malkie. Nos llevan a un lugar más alejado de la sociedad, para sentarnos en una mesa todos juntos.
—Hagamos el de escuchamos, pero no juzgamos, ¿dale? —Abby propone, con una sonrisa pícara.
—¡Dale! Tengo muchas anécdotas buenas —Andrea dice feliz.
—Por mi bien —contesta Malkie encogiendose de hombros.
Todos se voltean a verme esperando mi respuesta. Suelto un suspiro, antes de asentir.
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Un error terriblemente perfecto
RomanceMalkie, una chica muy conocida en la escuela por ser una buena jugadora de básquet, es afectada por un error que ni siquiera ella provocó. Pero lo peor es que eso ha hecho que la molesten con Faella, una chica que ni siquiera sabia que existía. ¿Est...
