Malkie
Todo ha sido tan extraño. En un dia nuestra vida se fue al carajo, por mi culpa, porque no pude guardar mejor un secreto. Ahora todos mis hermanos sufrirán por eso.
Papá se fue de la casa y no ha vuelto, ni creo que lo haga, no despues de lo que le hizo a mamá.
Todos dicen que estan bien, que no pasa nada, pero ahora mismo nadie en esta casa esta emocionalmente estable. Ni el perro de Nika.
—No sé que mierda vamos a hacer, Joss... —dice mamá a mi tía, soltando un suspiro—. Los gastos de la casa son muchos, mas los gastos del colegio, la universidad que tendré que comenzar a pagar, las cosas, mantenimiento... no se que voy a hacer.
—Yo te puedo ayudar. —dice Joss, encogiendose de hombros—. Puede ser hasta que Kienan comience a pagar lo que le corresponde.
—Y yo igual. —agrega Abby, asintiendo con la cabeza.
Mierda, yo igual quiero ayudar.
Pero yo no tengo nada. Ni trabajo, ni dinero, ni nada.
—No, Abby, tu no me vas a ayudar. —dice mamá, aguantando las lagrimas—. No es necesario.
—Puedo ayudar con cosas pequeñas, mamá. —asegura—. Gano mas que tu, realmente no es un problema.
—Pero eres mi hija, no deberias estar pagando nada.
—Pero yo quiero hacerlo. Si gustas puedo pagarle la universidad a Malkie, la matricula, arrendarle un departamento y todo lo que implique eso.
—No. —interrumpo inmediatamente—. Yo me haré cargo. Encontraré un trabajo y...
—Malkie eso no va a funcionar. —me interrumpe Abby—. No vas a tener tiempo para estudiar.
—Pero no quiero que gastes tanto en mi... —el sentimiento de angustia que se me ha quedado en el cuerpo desde lo ocurrido con papá vuelve a hacer acto de presencia, amenazando con hacerme llorar.
La culpa que me da de hacer que mi hermana me pague la universidad y de que gasta tanto en mi realmente me hace querer llorar. Ella no tiene porque pagar tanto.
—Malkie, lo voy a hacer porque quiero, ¿bien? —Abby toma una de mis manos por encima de la mesa—. Así que no te sientas mal.
—Pero es que todo esto es mi culpa... —las lagrimas comienzan a salir de mi rostro, sin poder detenerlas.
—Nada es tu culpa, mi amor. —dice mamá—. El único culpable de todo aquí es el cobarde de tu padre.
—Es verdad. —agrega Joss.
Trato de respirar para calmarme, pero cuando lo estoy logrando Abby se acerca a abrazarme y no puedo hacer que las lagrimas se detengan luego de eso. Lloro en su hombro, hasta que me obligo a detenerme para seguir viendo que hacer con los gastos y el dinero.
Joder...
Ademas tengo un monton de mensajes de Faella, porque no le contesto desde ayer, ya que me siento demasiado mal como para mirar mi celular.
—Entonces yo te ayudare con los gastos de la casa y los niños. —dice Joss, tomando un trago a su energética—. Abby pagara la universidad de Malkie, hasta que Kienan pague lo que le corresponde.
—Si... —dice mamá, bastante agotada.
Yo quiero trabajar, pero no me dejaron. Mamá dijo que dejo enfocarme en la universidad, y Joss y Abby estan de acuerdo, así que no hay mucho que reclamar.
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Un error terriblemente perfecto
RomanceMalkie, una chica muy conocida en la escuela por ser una buena jugadora de básquet, es afectada por un error que ni siquiera ella provocó. Pero lo peor es que eso ha hecho que la molesten con Faella, una chica que ni siquiera sabia que existía. ¿Est...
