Otra fiesta descontrolada
Malkie
Sigo a Faella hasta el primer piso, de donde se escuchan ruidos y gritos.
Faella me toma la mano, para luego comenzar a abrirse paso entre la gente, empujandola con todas sus fuerzas.
Llegamos al patio en donde nos encontramos con un círculo hecho al rededor de Andreas, Tyler y dos chicos quienes tienen un montón de moretones en la cara y además sangre.
Andreas no deja de pegarle a uno, mientras que Tyler trata de defenderce del otro.
—¡Andreas, detente! —grita Faella, tratando de ir hasta donde están ellos.
La tomo del brazo, para detenerla. Ella voltea a verme furiosa, con una mirada fría, la cual es diferente a la usual. Realmente da miedo.
—Sueltame, Malkie. Ahora. —ordena, mirando mi mano en su brazo.
Ella no se puede soltar de mi, porque yo tengo más fuerza, pero realmente esa mirada que me lanza me hace sentir débil y triste, así que estamos en igualdad de condiciones.
—No sirve de nada que intervengas. —le digo—. Te van a golpear. Déjame a mi, ¿si?
Ella me mira no muy convencida, para luego asentir con la cabeza.
La suelto finalmente, para luego correr hasta donde esta Andreas, ignorando totalmente qué a Tyler lo están destrozando y no de la forma buena.
Cuando llego a Andreas, lo intento de separar del chico, quien esta llorando cubierto de sangre. Otro chico me ayuda a separarlo, el cual creo que es el amigo de Noah, pero no lo logro ver bien. Aun con dos personas es difícil hacer que se calme.
—¡Jódete, imbécil! —grita Andreas, cuando Saúl, el amigo de Noah lo agarra con todas sus fuerzas para que no vuelva a correr hasta el chico a seguir golpeandolo.
—¡Calmate, hermano! —grita Saúl.
—¡No soy tu hermano! —chilla Andreas aun más fuerte.
Aunque al ser Saúl un poco más grande que Andreas, logra detenerlo perfectamente.
—Andreas, ¿que paso? —le pregunto, mirando como Noah y otros dos chicos más tratan de separar al otro chico de Tyler.
—Esos imbéciles se pusieron a manosearme sin mi consentimiento —gruñe—. Debí dejarlos estériles.
—¿Y tu estas bien? —le pregunto, cuando Saúl lo suelta.
Le agarro la cara con mis dos manos, para examinarlo. Esta bien, aparte de que tiene sangre en el labio y una marca muy roja en el ojo.
Lo suelto, para luego darle una palmadita en la espalda.
—Eres más fuerte de lo que aparentas.
—Ya lo se, soy una diva, no lo dudes. —me guiña el ojo.
En eso llega Faella, quien se acerca a abrazarlo y luego a retarlo. Ver a Faella tan enojada me da miedo. Su voz dulce se va y viene una más fuerte, también su mirada se vuelve más dura y su energía cambia totalmente.
ESTÁS LEYENDO
Un error terriblemente perfecto
RomanceMalkie, una chica muy conocida en la escuela por ser una buena jugadora de básquet, es afectada por un error que ni siquiera ella provocó. Pero lo peor es que eso ha hecho que la molesten con Faella, una chica que ni siquiera sabia que existía. ¿Est...
