Derek's P.O.V.
Era una de las cosas más difíciles que había hecho en toda mi vida, siempre me ha costado mucho compartir mis sentimientos pero esto no se lo había contado a nadie jamás ni siquiera a mis amigos, simplemente había intentado borrarlo de mi memoria aunque fuera imposible, cosas así son cosas que te marcan para toda la vida, hechos que pueden incluso cambiar del todo tu personalidad. Pero ahora era distinto; Mack me trasmitía confianza, por primera vez desde que murió mi madre quería contarle a alguien lo que pasó ese día, el hecho mas terrorífico de toda mi vida. Así que finalmente me armé de valor y empecé a contarle desde el principio lo que paso aquel día:
-Verás Mack, quiero que sepas que esto no se lo he contado nunca a nadie y a lo mejor se me hace un poco difícil contarlo pero aunque me cueste por favor no me interrumpas. Aunque llore.
Esperé a que me contestara. Mack me cogió mi otra mano y también ntrelazó nuestros dedos. Cuando ésta asintió, seguí hablando.
-Ese día había quedado con mis amigos en el parque de atracciones, mi madre me pidió que antes de irme le ayudara a hacer un par de cosas en casa y yo le dije que ya lo haríamos todo al día siguiente, que lavaríamos tan bien la casa que parecería de revista pero ella me pidió que le ayudara una rato ya que aún faltaba bastante tiempo hasta la hora que había quedado con mis amigos.-suspiré- Pero yo le dije que no quería ayudarla y punto. Entonces sin despedirme ni nada me fui dando un fuerte portazo a la puerta principal. Mi padre edtaba trabajando ese día, así que mamá se quedó sola. Una vez que ya estaba en la carretera dirección al parque de atracciones no podía dejar de pensar en lo mal que acababa de tratar a mi madre y pensé que al día siguiente la ayudaría en todo lo que necesitara y le compraría una de esas cajas de bombones de chocolate que tanto le gustaban.- Se me aguaron los ojos y noté que Mack me daba un apretón en la mano.- Pero aun y así seguía sintiéndome fatal por lo ocurrido así que unos quince minutos después decidí llamarla y disculparme. Su voz sonaba alegre por teléfono y me dijo que no pasaba nada que era normal que quisiera ir a ver a mis amigos antes que lavar la casa y me dijo que al día siguiente la casa parecería de lujo de lo limpia que estaría y que iríamos a comer a ese restaurante italiano que tenía un nombre tan raro del que nunca nos acordábamos pero que hacían esa pizza tan deliciosa y crujiente. -En la mirada de Mack podía ver un sentimiento que no sabría describir. Contarlo en alto se me hacía mas difícil de lo que creía que se me haría y de vez en cuando tenía que parar a respirar hondo un par de veces hasta que podía volver a retomar la historia , también notaba como en mis ojos se iban acumulando las lágrimas y que en algún momento no muy lejano se me harían imposibles de retener.
Paré un momento y respiré hondo.
-Después de esa llamada telefónica me sentía un poco mejor aunque en el fondo seguía sin sentirme del todo bien. Media hora después había llegado al parque de atracciones pero tuve que esperar casi una hora porque como había dicho mi madre un rato antes aún faltaba mucho tiempo hasta la hora que habíamos acordado. Durante ese rato me dispuse a organizar mi día, llegué a la conclusión de que sobre las 10h estaría en casa, así que llame a mi madre para decírselo. Cuando llegaron mis amigos dejé de pensar en mi madre y disfruté al máximo el día, nos lo estábamos pasando tan bien que ni siquiera nos acordamos de cenar y cuando miré el reloj eran las diez y cuarto. Llamé a mi madre para decirle que iba a llegar un poco más tarde ya que aún no habíamos ni cenado y me dijo que no pasaba nada que estaba mirando una película romántica que no acababa hasta más tarde. Lo que yo no sabía era que esa sería la última vez que escucharía su voz. Al menos sé que al final de esa llamada le dije "te quiero, mamá".
Sin darme cuenta, se me escapó un sollozo pero sin lágrimas. No podía llorar. No ahora. Cuando me relajé, continué hablando.
-Cuando acabamos de cenar, me marché hacia casa; mis amigos se quedaron por ahí hasta que el parque cerró pero yo quería que mi madre se pudiera ir a dormir tranquila, sabiendo que yo estaba en casa y que estaba bien.
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Odio entre clases
Teen Fiction-Idiota, te odio. -En realidad me amas.-dijo con una sonrisa burlona. -Jamás podría enamorarme de alguien como tú. No otra vez. -¿Apostamos?
