Seventeen

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Miré el papel una vez más antes de alejarme de él como si fuera tóxico. Mis ojos están abiertos al máximo y mis manos temblorosas. Trago saliva con trabajo ya que mi garganta está seca. Muchas preguntas se forman en mi cabeza, más preguntas que al inicio, se supone que el haber venido aquí era para obtener respuestas y me voy con todo lo contrario a ello. Creo que una sola cosa puede quitarme las dudas y es recuperar mi memoria.

¿Será Alma Smith mi verdadero nombre? ¿Quién es esa chica que según el papel es Alma Smith? ¿Tengo otro nombre? Miré el papel una vez más en busca de cualquier detalle. En la página siguiente no hablaba de más nada que de su familia. En la tercera y ultima hoja las cuales estaban unidas entre sí por una presilla decía: paciente número diez. Un recuerdo invadió mi mente y me hizo darme cuenta de algo.

Mi cabello castaño es atado en una cola de caballo por una chica que me está sirviendo de asistente. Me coloca una mascarilla cubriendome la nariz y boca, unas gafas transparentes, guantes desechables y mi característica bata blanca con el carnet colocado al cuello. La chica me sigue por el pasillo donde me cruzo con Victoria quién me sonríe amablemente.

-- Me dieron esto, pero creo que es mejor que lo tengas tú -- me dijo entregándome un sobre con unos documentos -- Por cierto -- esto último lo dijo susurrando -- creo que me vendría bien ese viaje a la playa que me propusiste --

-- Te dije que podemos irnos cuando quieras, tengo el carro de mi tía disponible para cuando desee usarlo -- le sonreí aunque no pudo verlo por la mascarilla -- Además, podemos trabajar allá --

Ella lo pensó un momento y asintió -- Después te digo cuando iremos -- se alejó por el pasillo -- Por cierto, Alma, gracias por la pulsera --

Dicho esto me marché por el pasillo hacia el laboratorio correspondiente y miré lo que me entregó Victoria en manos hace unos segundos. Cosnta de tres hojas unidas entre sí que por sus fachas parece ser viejo. En ellas hay algo que me hizo sollozar, allí escrito estaba el acta completa de la verdadera Alma Smith, el paciente número diez, que por cuestión de un milagro ese papel no fue leído por Victoria.

O quizás sí fue leído y nunca dió señales de saber que no soy la verdadera Alma Smith. Pero, si yo no soy esa chica que pensé ser siempre, ¿Quién soy yo? ¿Cual es mi verdadero nombre? No supe si llevar conmigo el papel o dejarlo en su lugar, podría ser peligroso que Victoria llegase a esta casa.

Mientras más pienso, más preguntas se forman. La mente puede jugar a tu favor o en tu contra, y en estos momentos está jugando en mi contra haciendo que me atormente cada vez más con las pocas respuestas que voy obteniendo en el transcurso del tiempo y quedando cada vez con más y más dudas. Puede hacerte tomar buenas decisiones, pero también puede hacerte tomar otras muy malas. Y solo espero que llevar ese papel conmigo no sea una de las malas decisiones que me obliga a tomar mi mente quién en estos momentos es un cuaderno en blanco en el cual se irán escribiendo mis recuerdos y nuevas vivencias.

Doblé papel y lo guardé en mi bolsillo para salir de este lugar lo antes posible. Siento cómo la señora me dice algo a mi espalda y yo simplemente la ignoro. Bajo las escaleras a una velocidad impresionante y por ello no me fijo en la persona que viene entrando por la puerta principal. Choco de lleno con el pecho de un hombre y a su vez me tambaleo casi hasta caer al suelo. Miré al desconocido que se encuentra frente a mí quién me sonrió de lado.

-- Hola, Alma -- me dijo a la vez que me ayudaba a no caer

-- ¿Quién es usted y como sabe mi nombre? -- le fruncí el ceño, la verdad es que en estos momentos no confío en nadie.

-- Hola, Simon -- el hombre ignoró mi pregunta y miró a Simon quién se quedó petrificado

-- ¿De donde nos conoce, señor? -- le preguntó Simon alejándose un paso.

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