Sixteen

79 50 34
                                        

A veces necesito que alguien me concienta, que esté junto a mi en cada momento sea difícil o no, que me apoye en todo, que se enfade y ría conmigo, que me aconseje y sobre todo que sea alguien con quien me sienta a gusto. Existen pocas personas que cumplan esas expectativas, pero siempre llegará a su debido momento. No sé si antes de perder mi memoria completamente habría conocido a alguien con dichas condiciones, pero de lo qué estoy segura es que en estos momentos la tengo.

La razón por la que decidí volver a la casa de Simon a pesar de la hiriente frase que dijo aquella tarde fue la de tener su compañía. Es reconfortante tenerlo a mi lado ya que a pesar de estar en momentos difíciles sabe sacarme una sonrisa a cada rato. Poco a poco fui desarrollando sentimientos hacia él los cuales son tan intensos en estos momentos que siento las llamadas mariposas en el estómago.

Me gustó mucho el beso en la playa y también el otro en medio de la acera, pero eso jamás lo admitiré frente a él. Desde esa última vez muero por probar sus labios nuevamente, pero siento vergüenza de lo que pensará o lo que dirá.

A pesar de que su compañía me hace bien, hay cosas que me preocupan demasiado, por ejemplo, desde que nos encontramos a Victoria no dejo de mirar por la ventana pensando que en cualquier momento ella o Exen asomarán sus feas cabezas por allí. A veces tengo pesadillas con ellos donde soy perseguida y en ocaciones torturada. Es increíble cómo se han convertido en lo que más temo.  En estos momentos siento que el tiempo no me alcanzará, que estoy siendo observada todo el tiempo y que en cualquier momento vendrán a por mí.

Abrí el pesado diario de hojas amarillentas simulando ser antiguo y llegué a la nota correspondiente.

La antepenúltima.

Si no obtengo respuestas aquí, ¿Que más podré hacer? Ya no tendré donde indagar y abastecerme de soluciones a mi problema. Solo voy a confiar en que si yo misma escribí esto es porque allí, en esa última nota, está la clave a todo.

5 de enero de 2024, Old Road:

Necesitas unas vacaciones ¿No es así? (Ya tuve mis vacaciones y no fueron nada bonitas, pensé) Tu próximo paso es ir a una casa en la playa que ha pertenecido a tu familia por generaciones y generaciones.

Después de leer la dirección y percatarme de que es extremadamente cerca del lugar al que fui hace unos días recuerdo algo. Hace un tiempo tuve un flashback en el que aparecía una hermosa casa en la playa la cual fue visitada por varios chicos, cada uno de ellos con varias cajas las cuales fueron dejando en sus lugares correspondientes.

No sé si es buena idea ir a ese lugar ya que allí fue donde vi a Victoria, pero más vale arriesgarse que quedarse con dudas. Me subí en el asiento del copiloto como ya es costumbre y Simon puso en marcha el vehículo. Sería más de una hora de camino así que me dispuse a esperar nuestra llegada con una buena canción. Por los altavoces de la camioneta sonó Last Resort de Papa Roach.

Cut my life into pieces

This is my last resort

Suffocation

No breathing

Don't give a fuck if I cut my arm, bleeding

Sonó el riff y simulé tener una guitarra en manos moviendo mis dedos. Me gustan mucho las canciones de rock de la playlist de Simon.

This is my last resort

Cut my life into pieces

I've reached my last resort

Suffocation

Con cada frase que sonaba me metía más en el papel.

No breathing

Amnesia Donde viven las historias. Descúbrelo ahora