Ya no puedo presentarme como Alma Smith, porque de lo único que estaba segura era de mi supuesto nombre y resulta que estaba equivocada. La verdadera pregunta es ¿cual es mi verdadero nombre? Supongo que eso estará por verse más adelante. Cada vez está resultando más difícil seguir ese sendero hacia la verdad, mientras más avanzo, más baches aparecen impidiendo mi paso. Lo único que anhelo es recuperar mi memoria.
Las dosis de líquido R aguarda en la nevera esperando a ser usado. Solo necesito saber como aplicarlo ya que en esos diminutos frascos está la única y verdadera respuesta, la que quitará cualquier duda y me hará sentir de la misma forma que lo hacía antes.
Ruedo una última vez en la cama antes de levantarme de ella y caminar hacia el baño. Miro mi lamentable aspecto en el espejo y lavo mi cara con abundante agua del grifo. Bajo las escaleras para encontrarme a Simon sentado en el sofá, no sé cómo pero se levanta cada día bien temprano. Me siento a sus pies, la verdad es que no tengo ánimos para hacer nada el día de hoy.
Quité el control remoto de sus manos y cambié de canal en busca de algo interesante por ver y al no encontrar nada me centré en mirar a Simon esperando a que diga algo. Sus ojos pasan de mirar la tele a mirarme a mi. Su cabello está desordenado como de costumbre y tiene algunas marcas en las mejillas de uno de los cogines del sofá.
Cada vez que miro sus ojos veo al chico de mi recuerdo, aquel que me tocaba con tanto deseo. La verdad es que quisiera saber quién es. Me generan curiosidad sus ojos azules, largo cabello y su mirada lujuriosa.
(•••)
Sabiendo que la ultima persona que debo ver tiene la tarea de buscarme a mí, me dispongo a observar la televisión. Ya han pasado dos largos días de espera y nada. Aveces he dudado su de verdad me buscará o no. Solo confío en que lo haga.
Después de aguardar dos días más a la espera de esa persona misteriosa suena el timbre de la puerta principal. Yo estaba postrada en el sofá al igual que los días anteriores, el vinil había adquirido mi forma.
Me levanto de un salto con la esperanza de que sea la persona esperada así que me apresuro a abrir la puerta de madera de pino.
Me llevo una sorpresa al ver quién espera fuera. No es alguien que yo conozca pero que me resulta extremadamente familiar. Sus ojos grises y expresión triste crea un parentesco en mi mente, uno que resulta incómodo porque quiero recordar quien es esta mujer que se halla a mí al frente.
Su cabello rubio cae en capas por su espalda y su cara un poco arrugada por sus cuarenta y tantos años de edad se alza al verme delante suyo. Ay expresión cambia de una triste a una un poco peor. No sé qué hacer ni que decir. Tampoco sé si es esta la persona a la que he estado esperando todos estos días, pero algo que dice que sí lo es, y ese algo debe ser su parecido con alguien del pasado.
Al mirar al exterior veo que es de noche y está lloviendo a cántaros, cosas de la que no me percaté ya que estaba muy adormecida en el sofá. Invito a la mujer a pasar dentro de la casa ya que, por la hora, debe hacer hecho un largo viaje.
Ella pasa dejando el paraguas y abrigo en sus lugares correspondientes y escurriendo un poco sus manos ya que están empapadas.
-- Espera y te traigo una toalla -- le digo y me apresuro a por una para luego tendersela y que ella se secase cada parte mojada de su cuerpo.
Después de sentarnos cómodamente en el sofá ella empieza a hablar -- No estoy aquí para decirte algo interesante -- se encoge de hombros -- La verdad es que tuve que viajar desde muy lejos con este clima, para solo decirte el nombre --
Me decepciona un poco, pensé que iba a ayudarme a usar las dosis de las ámpulas aguardando a ser utilizadas finalmente.
-- Bueno, y -- empiezo a hablar, nerviosa -- ¿cual es? --
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Amnesia
Science FictionEn un mundo donde los recuerdos se desvanecen como sombras al amanecer, una chica sin identidad se encuentra perdida en un laberinto de memorias fragmentadas. Entre susurros de secretos olvidados y destellos de un pasado enigmático, se adentra en un...
