Abrí los ojos al límite al ver a Victoria frente a mí. Me dió tiempo fijarme en cada detalle, es una chica esbelta, de considerable belleza física y cabello crespo. Al parecer está de vacaciones ya que lleva un bañador. Ella, al igual que yo, se quedó estupefacta porque tampoco debió esperarse verme en este lugar.
Finalmente, volviendo a la realidad, di varios pasos alejándome de ella, le agarré la mano a Simon y tiré de ella para arrastrarlo al autobús que en pocos minutos partiría hacia Wist. Él entendió mis intenciones y corrió junto a mí hacia el vehículo. Sin pensarlo dos veces nos subimos dejando atrás a Victoria.
Con mi respiración agitada y mi corazón aporreando con fuerza mi pecho miré por la ventana del autobús. A menos de cien metros pude observar a Victoria mirándonos fijamente, solo que esta vez tenía el teléfono pegado al oído. No supe si preocuparme en ese momento porque el autobús se puso en marcha al estar todos sus asientos llenos nuevamente o por el hecho de que Victoria telefoneaba a alguien.
En ese preciso momento vino a mi mente el rostro de Exen. ¿Y si lo llamó? ¿Qué es capaz de hacer esta chica ahora que sabe de mi ubicación? Solo espero que no sepa el lugar en el que vivo actualmente, aunque por su cara de estupefacción, tampoco debió esperarse verme allí. A pesar de ese percance, no me arrepiento de haber venido solo por el hecho de haber disfrutado demasiado.
Nos alejamos lo suficiente del lugar como para poder relajarme un poco y respirar con tranquilidad. Esta vez, el suave movimiento del autobús no me causó sueño, me quedé despierta atenta a cualquier cosa mirando por la ventanilla del vehículo.
Después de un corto tiempo, llegamos a nuestro destino final, la casa de Simon. Dejé la mochila en una silla cualquiera y subí a mi habitación lista para tomar una siesta y tranquilizar un poco mis nervios. A pesar de llevar varios minutos recostada, no logro consiliar el sueño.
Tengo muchas suposiciones de posibles cosas que pueda pensar Victoria en estos momentos y ninguna de ellas es buena. Ahora que ella sabe mi ubicación, queda menos tiempo para descubrir lo poco que queda del diario. Siento que esto está llegando a su fin, pero a la vez siento que nunca llegaré a conocer todo acerca de mi vida.
Decidida a continuar con todo, me levanto de la cama agarrando el libro de amarillentas páginas y lo hojeo hasta la nota correspondiente.
3 de enero de 2024, Old Road:
Teniendo las ámpulas, te pido que las cuides, son las únicas que existen en todo el mundo y por ningún medio Victoria debe saber de ellas. Es la única oportunidad que tienes de recuperar tu memoria así que, por última vez, tienes que visitar a alguien.
Leí la dirección escrita debajo de la nota dispuesta a ir en este preciso momento. No me arriesgaré a dejar el diario debajo de la almohada ya que estoy en peligro constante, y en lugar de ello lo llevaré siempre conmigo.
Bajé las escaleras en busca de Simon, no tardé en encontrarlo recostado en el sofá. Me acerqué y detuve frente a él.
Me lanzó una mirada de pocos amigos — Ni lo pienses — fue lo único que dijo, supongo que sabe mis intenciones.
— Por favor — le digo
— Mejor tómate otro tiempo — se sentó para mirarme mejor
— No puedo tomarme otro tiempo, ya he perdido demasiado — me crucé de brazos
— No has perdido nada — subió la voz
— Claro que he perdido — me enfadé — Nos encontramos a Victoria en la playa ¿sabes lo que eso significa? —
— Claro que lo sé — me gritó — Quizás ni siquiera sepa qué estás aquí —
— Lo más seguro es que lo sepa — le grité en respuesta — ¿Y por qué de repente estás enfadado? —
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Amnesia
Ciencia FicciónEn un mundo donde los recuerdos se desvanecen como sombras al amanecer, una chica sin identidad se encuentra perdida en un laberinto de memorias fragmentadas. Entre susurros de secretos olvidados y destellos de un pasado enigmático, se adentra en un...
