𝟏𝟖

576 84 134
                                        

Sin demoras, empezaron a trazar su plan y a preparar las cosas que necesitarían para traer de vuelta a Yuu. Deuce estaba completamente decidido, aunque los demás no parecían estar tan seguros.

El plan era preocupantemente sencillo: ir al castillo, recuperar a Yuu, y retirarse evitando cualquier enfrentamiento.

Si necesitan alguna cosa, como cuerdas o una brújula, se los conseguiré, pero no los acompañaré. Es una locura —Vil les dejó claro desde un principio—. Epel tampoco irá —Decidió por sí mismo, y Epel no se atrevió a cuestionarlo—. Y en cuanto a ti, Rook... —Lo miró mientras apretaba el puente de su nariz entre su pulgar y su dedo índice, podía empezar a sentir un dolor de cabeza formarse—. Tú haz lo que quieras.

¡Oui! —El cazador respondió con un extraño entusiasmo, colocando las manos sobre su pecho—. ¡Jamás me perdería una cacería así! ¡Mi corazón late con fuerza de solo pensarlo!

Necesitaremos cuchillos para poder cortar la maleza y las espinas —Jack dijo pensativo, haciendo una lista en su mente—. Deberíamos llevar un machete, o algo para defendernos... También agua y provisiones, por si nos perdemos en el bosque.

¿Estamos realmente seguros de esto...? —Trey preguntó, con un mal presentimiento.

Quería a Yuu de vuelta, de eso no había duda. La idea de tenerlo lejos, encerrado en un castillo con un monstruo de pesadillas no le dejaba dormir por la noche, pero no quería poner en peligro a los demás, no quería perder a nadie más.

Ace y Yuu ya dolían lo suficiente.

Por supuesto que estamos seguros —Ruggie dijo rápidamente—. Y si en el proceso, logramos robar alguna baratija del castillo, podríamos hacernos ricos...

Ruggie, enfócate —Deuce le dijo con una seriedad aterradora—. La prioridad es Yuu, sacarlo de ese lugar espantoso. Nada más.

Claro, claro... —Suspiró. 

Empezaron a hacer una lista con las cosas que necesitarían, y sobre un mapa, Rook empezó a dibujar dónde estaba el castillo, el cerco de espinas y la ruta que podrían tomar.

Después de discutir, decidieron que el mejor momento para actuar sería el mismo día siguiente, por la noche. Tendrían que preparar todo rápido.

¿No es un poco precipitado...? —Trey preguntó de nuevo. 

Tenemos que darnos prisa. Quién sabe qué le estarán haciendo ahora... —Riddle murmuró con preocupación—. Quizá lo tienen encerrado en un calabozo oscuro... Debe estar aterrado...

Estar de vuelta en el castillo se sentía como por fin estar de vuelta en casa, después de un muy largo viaje

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Estar de vuelta en el castillo se sentía como por fin estar de vuelta en casa, después de un muy largo viaje. La chimenea de piedra chisporroteaba con un fuego verde que nunca parecía extinguirse.

𝘽𝙡𝙤𝙤𝙙𝙮 𝙏𝙚𝙖𝙧𝙨Donde viven las historias. Descúbrelo ahora