El fuego estaba tan agitado como los salvajes que bailaban a su alrededor, era una vorágine de personas envueltas en una especie de trance. Festejaban el ritual de la luna, echaban sangre en la tierra y en el fuego, y seguían estando frenéticos.
Yo tomé asiento en un tronco lo bastante cómodo para que Nehiam descanse, su mejoría era demasiado notoria al igual que mi presión por respuestas. El momento en dónde les había faltado el respeto parecía haber quedado en el olvido, o eso parecía ya que cada uno estaba viviendo un momento de felicidad única.
—No te vayas —susurró Nehiam sobre mi hombro, con la poca energía que le quedaba estaba pendiente de mí.
—No voy a irme aún, estás débil, no sé qué carajos está pasando, necesito que alguien me lo explique, ¿tú lo sabes? —inquirí.
Pero Nehiam no contestó, había 3 opciones, se había quedado dormido, no sabía la respuesta, o la sabía y no quería decirlo. De todos modos fuí paciente y esperé. Me lo merecía, yo quería respuestas. Hasta que el Emperador detuvo los tambores y la danza, se acercó a nosotros, y con una botella de lo que supongo es alcohol en la mano, nos preguntó:
—¿Está mejor? —refiriéndose a Nehiam.
—Sí lo está —respondí y me puse de pie con dificultad.
Había muchas personas observándonos, y comenzaba a tener miedo de mi impertinente comportamiento que jamás me había atrevido a tener. El Emperador parecía divertido conmigo, sus ojos rojos eran imposibles de dejar de ver, aún no podía creerlo.
—Yo necesito saber —rogué—, viví en la ignorancia toda mi vida y quiero saber...
—¿Qué quieres saber?
—¿Qué soy?
Él tomó asiento en un tronco junto al mío y todos hicieron lo mismo, como si estuvieran conectados. Lo imité y esperé ansiosa.
—Eres una Nova —dijo así sin más.
—¿Nova? ¿Una raza?
—Exactamente.
—¿Cómo lo sabes, hay más?
—Hay un lugar lo bastante lejos de aquí, en el oriente medio, quedan no más de 10 familias con ojos color fuego.
Sentí una presión en el pecho que no me dejaba respirar, los ojos se me pusieron vidriosos y picaban.
—¿Y por qué están tan lejos y no están aquí?
—Porque todo mundo elige donde vivir su vida, aquí aceptamos a todos, pero no obligamos a nadie. Nos cuidamos, sobre todo nosotros, y eso te incluye a ti, Helena Laimena.
—¿Qué tenemos en común además de la inmunidad? —pregunté confundida.
—Nuestra sangre no sólo es inmune a la radiación, sino que es lo que mantiene al mundo en pie... —negué dudando y él comprendió que no entendía nada—, tanto los Rojos como los Nova, tenemos el poder de restaurar la vida.
—¿De dónde provengo? ¿Por qué nací Nova teniendo un padre Nativo y madre Real?
Los murmullos fueron callados por una mirada del emperador.
—Tu padre es el comandante Laimen, de eso no hay duda, aunque tengan diferente color, la mirada es la misma. Pero de lo que sí estoy seguro es de que tu madre no era una Real.
—¿Cómo estás tan seguro? —dudé.
—Porque los Nova solo son producto de un tipo de genética, no tiene que ver con mezcla de razas, sino con endogamia.
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ANION - Iris #1
RomantizmPrimera parte saga IRIS. En un mundo gobernado por castas raciales y ejércitos despiadados, Helena vive oculta, sin pasado ni nombre verdadero... hasta que Taien Laimen la arrastra al corazón del conflicto. Él es su protector, su verdugo y su herman...
