Juicio de valor.

679 78 11
                                        

La cabeza de Kakarotto era un ciclo sin fin de imágenes que se repetían sin un orden aparente. No podía entenderlas, no podía siquiera saber qué era lo que podía ver. Sin embargo, todo aquello que se revelaba en su mente parecía tan real que incluso podía llegar a parecer un recuerdo. El único problema era que esos recuerdos no eran suyos, simplemente no recordaba ni reconocía ningún suceso.
Lo más curioso de todo era que en esos pensamientos, solía ser llamado por otro nombre, y solo una voz un tanto familiar llegaba a decirle como realmente era. En vez de escuchar Kakarotto, debía escuchar a ese tal "Goku".... y curiosamente ese era el alias que había usado para entrar en el torneo de las artes marciales.

















"No soy un dios, solo soy un Saiyajin".- gritó Kakarotto en su cabeza.













"Viniste aquí solo a morir, Kakarotto. Aunque es una pena.... Tenía grandes planes para tu hija."- exclamó una voz oscura y con un eco espectral.















"Vaya... el asesino de Cellbuzer le teme a su propia hija.."- se río una mujer de voz dulce pero a la vez severa.








"¡No eres digno de llevar esa sangre!"











"No eres un dios... ni siquiera puedes matar a un hombre."












"¿Ya tienes lo que querías, papá? ¿Este es el poder que buscabas?"- esa fue la voz de una mujer, pero tenía algo similar a la suya.











"Je... jejeje.... Tal vez haya perdido la batalla... pero tú, Goku, has perdido todo. ¿Y para qué? ¿Por el orgullo saiyajin?"



















"PORQUE SI YO NO LO HAGO, NADIE LO HARÁ"

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

"PORQUE SI YO NO LO HAGO, NADIE LO HARÁ"


















"-IGH- ¡¿QUÉ?!"- gritó de repente Kakarotto, despertándose de su sueño de forma abrupta.

El hijo de Bardock se encontraba un poco confundido, pues hacia ya un tiempo que no tenía un sueño como ese. Sin embargo, desde que ocurrió... algo... en la tierra, comenzó a hacerse más recurrente.
Su cabeza le dolía un poco y su cuerpo sudaba bastante, pero lo que más le molestaba era tener que despertarse antes de tiempo, pues dormir era una actividad particularmente preferencial del guerrero de Kannan.

KAKAROTTO.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora