34 [Caída parte 1]

123 14 37
                                        

En la cumbre de los Kages, la tensión era palpable cuando Naomi Uchiha, la legendaria Shinigami, hizo su aparición en la reunión sin ser detectada. Con una sola mirada, impuso su autoridad, reduciendo a los líderes más poderosos del mundo a meros espectadores de su dominio... Era la persona más poderosa del mundo.

Declaró su supremacía con una revelación aterradora: su plan Ojo de Luna, unificando a todos los bijū para desatar el Tsukuyomi Infinito, sumiendo al mundo en una paz artificial bajo su control absoluto.

Para demostrar su poder, invocó a los jinchūriki caídos, incluidos Minato, Kushina, Naruto y Gaara, ahora bajo su mando. También presentó a los cinco daimyō, quienes ya se habían rendido ante su causa, estableciendo de lleno su control total sobre el continente.

Sasuke, en un intento desesperado por resistirse, atacó, solo para ser bloqueado con facilidad por un Naruto desprovisto de alma, quien lo advirtió:

—Naomi ya ha ganado...

Los Kages, en shock por la revelación y por las acciones de Naomi, fueron rápidamente sometidos, con sus brazos y piernas siendo apuñalados por barras negras...

El mundo había cambiado en un solo momento, la era de las aldeas ninja había llegado a su fin. Ahora comenzaba la era de la paz artificial... impuesta por la mismísima muerte encarnada.

—Je... Eres un únutil, Sasuke. No puedes hacer nada al respecto —declaró Naruto.

Sasuke retrocedió un par de pasos, su respiración agitada, su corazón martilleando con fuerza contra su pecho. Sus ojos, brillando con el patrón carmesí de su Mangekyō Sharingan eterno, se mantenían fijos en las figuras frente a él.

Naruto y Fugaku Uchiha lo miraban con la misma expresión impenetrable. Eran revividos, cascarones sin alma sometidos a la voluntad de Naomi. Pero para Sasuke, la imagen era devastadora...

Su padre, el hombre cuya aprobación había anhelado en su infancia, lo veía ahora como ajeno a todo ello... El día que fue asesinado junto a su madre por Itachi... Sasuke recordaba a la perfección su rostro... Pero ahora lo miraba como si no fueran nada...

Por otro lado, su rival y amigo de la infancia, Naruto, aquel con quien compartió su lucha y crecimiento... Aun cuando desertó de Konoha junto a Hinata... Sasuke había creído en ellos y quería creer que todo tenía una explicación...

Tan solo se había dispuesto a verlo como su enemigo cuando Obito murió por su culpa y la de Hinata, ambos transmitiendo a todo el mundo mentalmente la pelea contra Pain... Aun así, ahí estaba... mirándolo desde arriba... como un cadáver...

—Mierda... Mierda... ¡MIERDA! exclamó Sasuke en su mente).

Detrás de ellos, los Kages estaban neutralizados, inmóviles con barras negras atravesando sus extremidades.

El resto de los guardaespaldas también estaban paralizados, no por las barras, sino por el miedo...

Sasuke apretó la mandíbula mientras sus ojos finalmente se posaban sobre la responsable... Naomi, quien solo le devolvió una mirada tranquila, pero eso bastó para que Sasuke sintiera cómo era asesinado cientas de veces...

Aquellos ojos... El Sharingan y el Rinnegan en su mirada, observándolo de forma burlona... penetraban su alma...

Naomi no dijo nada, no hizo ningún gesto... pero esa simple mirada se lo dijo todo...

TODO ESTÁ PERDIDO.

Esto no puede estar pasando...— pensó Sasuke mientras daba otro paso atrás, buscando algo en la escena que lo convenciera de que esto no se había terminado).

The lostDonde viven las historias. Descúbrelo ahora