Oscuridad.
Eso fue lo primero.
Un frío absoluto lo rodeaba, como si su cuerpo flotara en una nube helada. El dolor era lejano, distante... pero constante, como un eco que atravesaba su mente.
—...Sasuke...
—Oye... despierta...
Escuchó voces...
Lejanas. Arrastradas. Como susurros filtrándose entre los escombros de su conciencia.
—Vamos, Uchiha... no es momento para morir.
Otra voz, diferente, más firme.
Sasuke frunció el ceño; su respiración era entrecortada. El aire entraba como cuchillas por su garganta. Intentó mover los dedos...
Pero no podía.
Entonces, lentamente, los párpados temblaron. El mundo volvió en ráfagas de luz y siluetas borrosas.
Un techo rocoso. Gotas de agua. Paredes húmedas.
—¡Se está despertando! —exclamó una voz femenina. Temari.
Sasuke entreabrió los ojos. El parpadeo lo cegó por un instante.
La imagen frente a él era confusa, pero pronto tomó forma.
Temari estaba inclinada sobre él, su rostro tenso pero aliviado. A su lado, Kankurō tenía los brazos cruzados y el ceño fruncido. Kurotsuchi estaba más atrás, preparando lo que parecía un ungüento.
Y al fondo, con los ojos entrecerrados y expresión severa... estaba Danzō.
Sasuke intentó incorporarse, pero una oleada de náuseas lo obligó a tumbarse de nuevo.
—Tranquilo, idiota —gruñó Temari, empujándolo con cuidado—. Apenas sobreviviste.
Su garganta estaba seca. Intentó hablar, pero solo logró emitir un gruñido.
—Tienes suerte de estar vivo —añadió Kurotsuchi sin girarse—. Si no fuera por esas píldoras, estarías desangrado como un cerdo.
Sasuke tardó unos segundos más en enfocar la realidad. Su cuerpo dolía como si hubiera sido triturado por una montaña... pero había algo más. Algo que su mente buscaba de forma instintiva.
Su brazo.
Giró lentamente el cuello, con un presentimiento frío... y lo vio.
El hueco donde antes había estado su brazo izquierdo era ahora solo un muñón ennegrecido, envuelto en vendas chamuscadas.
Una herida sellada con fuego.
La piel alrededor estaba carbonizada.
La respiración de Sasuke se cortó.
No dijo nada.
No podía.
Solo observó el lugar donde alguna vez sintió el peso de su mano, sus dedos, su fuerza.
—Tuvimos que cauterizarlo con un sello y fuego —explicó Kankurō, rompiendo el silencio, su voz baja—. Si no lo hacíamos, no ibas a llegar vivo hasta aquí.
Kurotsuchi finalmente se giró, con una pomada de color oscuro en las manos. Su rostro mostraba una mezcla de cansancio y preocupación.
—Vas a sentir que te arde el alma, pero es para que no se infecte. No te muevas.
Sasuke no emitió sonido alguno mientras Kurotsuchi aplicaba la pomada. Ni un quejido. Ni un suspiro. Sus ojos estaban fijos en el vacío.
Pero por dentro...
ESTÁS LEYENDO
The lost
FanfictionEstá historia es la continuación de fugitivos... han pasado 4 años desde los eventos de la historia anterior, el mundo ya no es lo que solía ser, las personas tienen miedo, el enemigo es cada vez peor, pero nadie puede hacer nada... Finalmente, lueg...
