41 [Orgullo roto]

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—¿Q-qué es esta mujer…? —pensó Karin, dando un paso atrás con el rostro desencajado— (¡Ese chakra… ese maldito chakra…! ¡Ya lo había sentido antes… en la pelea contra Pain… es la misma sensación… cuando ayudamos a Obito…!)

Azami retrocedió ligeramente tras el breve intercambio con Gai, quien se mantenía en guardia, presionando su pierna contra el antebrazo de la demonio. Sus músculos estaban tensos, el ceño fruncido, y su cuerpo se interponía entre ella y su grupo.

La demonio del rayo aún tenía la pierna de Gai presionando, forcejeando con ella como si nada. Él intentaba liberarse, pero Azami no parecía ceder ni un ápice.

—¡Identifícate ahora mismo! —Exclamo Gai, jadeando levemente—. ¡Sea quien seas, no permitiré que des un solo paso más!

Azami soltó un gruñido leve y liberó una descarga eléctrica desde su brazo. Gai reaccionó al instante, retrocediendo con una voltereta y aterrizando firmemente en el suelo.

Esa descarga…! Si me hubiera tardado…) —pensó Gai, observando su propia pierna—. (¡Esa mujer detuvo mi patada sin retroceder un milímetro… y con un solo brazo! Su fuerza es… peligrosa.)

—No me interesan —declaró Azami, empuñando su daga mientras la electricidad ondeaba a su alrededor en un tono púrpura enfermizo—. Pero si se interponen… los convertiré en polvo.

—¿Qué es lo que estás buscando? —preguntó Shikamaru, intentando sonar neutral—. No necesitas pelear con nosotros si solo buscas algo… Dinos qué quieres, tal vez podamos llegar a un acuerdo.

Pero Azami simplemente lo ignoró. Esa era su respuesta: no venía a negociar con nadie, venía a tomar lo que buscaba.

—¡Oye! ¡Contesta! —gritó Kiba mientras Akamaru gruñía a su lado—. ¡Será mejor que expliques tus intenciones! ¡Somos más que tú, y no te dejaremos mover un dedo!

Antes de que alguien más pudiera intervenir, Karin dio un paso al frente, su voz temblorosa.

—¡Es ella! —gritó, señalándola con fuerza—. ¡Es la misma! ¡La del chakra que ayudamos a rastrear para Obito-sensei! ¡La que estuvo en aquella pelea…! ¡La que intentó matar a Shiomy! ¡Ella es la que orquestó esa transmisión y la pelea con Pain! ¡Ella es la responsable!

Un escalofrío recorrió la columna de Ino. Sintió cómo se le helaba el pecho.

—¡Karin tiene razón! — exclamó—. ¡Yo también lo siento! ¡Es el mismo chakra…! ¡La misma presencia! ¡Aunque se parece a Hinata… no es ella!

Los ojos de todos se volvieron hacia ellas.

—¿¡Qué!? — exclamó Sakura, confundida—. ¿¡No fueron Naruto y Hinata los que…!? ¡¿Qué demonios pasa aquí?!

—¡Tampoco lo sé con exactitud! ¡Pero creo que lo que vimos fue una transmisión manipulada! —gritó Ino—. La forma de este chakra… ahora que lo siento de cerca, estoy segura de que es el de aquel día, y esos no eran ellos…

Neji apretó la mandíbula. En silencio, sin delatar lo que sabía, solo susurró para sí mientras analizaba con su Byakugan.

(Hinata-sama… tenías razón. Este chakra… este ser… no es humano. Es un demonio. Y ahora está frente a nosotros… Así que esto es un jinete… Y aun así, puedo verlo… Su chakra está actuando de manera errática, le falta un brazo… Parece que está herida… ¿Y aún así, es tan fuerte?)

El grupo entero estaba en shock.

Lee temblaba de rabia mientras apretaba los puños.

—¡¿Una de las culpables…?! ¡Está justo frente a nosotros! ¡Mostró la muerte de Obito al mundo como si fuera una broma!

The lostDonde viven las historias. Descúbrelo ahora