Un murmullo de viento.
Eso fue lo primero que escucharon… una brisa suave, cálida, pero desconocida. El tipo de brisa que uno no encuentra en ningún continente del mundo ninja.
Uno a uno, comenzaron a abrir los ojos.
El cielo era de un color violáceo suave, casi celeste, como si la atmósfera estuviera teñida por una fuente de luz distinta. Nubes de formas imposibles flotaban pesadamente sobre un paisaje que parecía sacado de una pintura surrealista: árboles de todos los colores, incluso translúcidos, montañas que parecían flotar a la distancia, cascadas que caían desde allí formando ríos que adornaban el paisaje y desembocaban en lagos y océanos teñidos de morado, había hierba espesa de tonos azulados que se mecía al ritmo del viento.
Sakura fue de las primeras en sentarse, apoyando la mano en el suelo cubierto de un musgo suave de color azul. Ella parpadeó varias veces, desorientada, mientras miraba en todas direcciones.
—¿Dónde… estamos? ¿F-funcionó?
Choji, quien estaba cerca suyo, gruñó mientras se incorporaba.
—¿Alguien más siente que durmió por años? Me siento mareado…
Shikamaru se sentó, observando a su alrededor con el ceño fruncido.
—Este sitio es muy extraño… El sol, creo que es diferente al nuestro… Se siente un poco más frío… Qué problemático…
Y entonces, todos los pensamientos al respecto fueron interrumpidos.
—¡¡¡AHHHHHH!!! —gritó Ino, cubriéndose rápidamente el pecho con ambos brazos, y agachándose para cubrirse—. ¡¿QUÉ RAYOS PASA AQUÍ?! ¡¡ESTOY DESNUDA!!
Una oleada de gritos se extendió entre los rebeldes.
—¡¿Qué mierda es esto?! —vociferó Kurotsuchi, arrancando una hoja enorme para cubrirse—. ¡¡Hamaki!! ¡¡¿No podías advertirnos que íbamos a aparecer así?!!
—¡Esto es una falta de respeto total a la privacidad del guerrero! —protestó Lee, abrazándose a sí mismo como si acabara de cometer pecado mortal.
—Esto es vergonzoso… —murmuró Gai escondiéndose entre la hierba, completamente rojo.
—¡¿Dónde está mi ropa?! —gritó Kiba, escondiéndose tras Akamaru que lo miraba confundido.
—¡No tengo pantalones, no tengo armas, no tengo dignidad! —añadió Suigetsu, dramáticamente…
—pero si a ti nunca te importó andar desnudo… —reclamó Mangetsu mientras lo señalaba acusador.
Sasuke, en cambio, se limitó a cerrar los ojos con resignación.
—No jodas… esto es real. —Soltó antes de taparse con unas hojas.
Neji solo rocío discretamente mientras forraba cintura para abajo con una hoja gigante.
—Usaría mi Byakugan para buscar reconocimiento… Pero… Creo que en este momento sería incómodo…
—¡QUE NI SE TE OCURRA ACTIVAR ESOS OJOS DE MIRÓN! —gritó Temari, cubriéndose con un enojo que no ocultaba su sonrojo—. ¡¡¿Acaso Hamaki es alguna especie de pervertida interdimensional?!!
A su lado, Sai parecía incómodamente tranquilo.
—Este mundo… no parece tener conceptos artificiales. Tal vez nuestras prendas, como extensiones materiales, no pueden manifestarse aquí… O simplemente Hamaki no les puso ropa a estos clones nuestros.
—Yo digo que es lo segundo —dijo Shikamaru, levantando las manos en señal de derrota—. Pero eso no lo hace menos incómodo.
—Bueno, me pregunto si habrá osos o animales de cuero grueso por aquí —comentó Yatira mirando el paisaje con calma, al mismo tiempo que se miraba a sí misma—. ¡VAYA! Mira esto, en este cuerpo no tengo cicatrices, estoy suavecita y bonita!—
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The lost
FanfictionEstá historia es la continuación de fugitivos... han pasado 4 años desde los eventos de la historia anterior, el mundo ya no es lo que solía ser, las personas tienen miedo, el enemigo es cada vez peor, pero nadie puede hacer nada... Finalmente, lueg...
