49 [Doble problema]

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En otra zona de la cueva...

Naruto y Gaara avanzaban en silencio, levitando sobre plataformas de arena suspendidas por voluntad y tensión. Sus pasos no tocaban la carne que formaba el suelo; ninguno quería descubrir qué pasaría si lo hicieran.

—Esta cosa es inmensa... ¿Qué demonios es? ¿Cuál será su verdadero tamaño? —murmuró el rubio, con los ojos escaneando el entorno.

Gaara no respondió de inmediato. Estaba rígido, con la mirada clavada en las paredes. Los ojos en los muros no parpadeaban. No se movían. Solo los miraban. Uno por uno. Cientos. Miles.

—Nos está dejando adentrarnos... —susurró al fin—. ¿O es que no puede hacer nada?

Naruto frunció el ceño. Algo no cuadraba.

—No lo sé... pero estos muros... —cerró el puño con fuerza—. Siento que me están drenando el senjutsu...

Las marcas de su Modo Sabio comenzaban a difuminarse levemente, como si su energía fuera absorbida a través del aire mismo. Kurama gruñía en su interior, irritado, obligado a cooperar para evitar que su contenedor se debilitara más.

—(Apenas puedo forzarlo a mantener la energía... y ya sabes que no quiere colaborarme) —pensó Naruto con un suspiro tenso.

Gaara tragó saliva. La arena a su alrededor temblaba levemente, como si estuviera nerviosa también. La luz se volvía cada vez más tenue. La oscuridad se tragaba incluso los reflejos del chakra.

—Esto ya no es un túnel —dijo, apenas audible—. Es un cuerpo... y nos está digiriendo lentamente.

Naruto guardó silencio, y en su mirada apareció un leve destello de resolución.

—Entonces que trague bien, porque vamos a darle dolor de estómago.

Y siguieron adelante.

Pero nada en la cueva reaccionó.

Los ojos los siguieron, sin hacer nada aparente...

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Mientras tanto, en otra región de las entrañas de la cueva...

Dentro de la sombra, el tiempo parecía estático.

Hinata y Natsu se desplazaban flotando entre pliegues de oscuridad absoluta. No caminaban. No respiraban. Solo observaban...

Hinata tenía el ceño fruncido, en su rostro se notaba la incomodidad. Afuera, en el mundo real, los muros latían con ojos por todas partes, eran cientos de ellos, observadores incansables...

—No me gusta esto —murmuró la Hyūga, en un tono apenas audible para su compañera—. Hay ojos en cada rincón. Si salimos ahora, podrían observar cómo funciona mi técnica... y si esta cosa entiende cómo lo hago, podrían encontrar una forma de neutralizarla.

Aunque Hinata es capaz de desplazarse a través de la estructura de una sombra compartida... no es capaz de atravesar paredes...

Ir a través de la sombra te permite atravesar estructuras siempre y cuando estas compartan una misma sombra, aunque sea un simple agujero de 1 cm... Pero, ya que Saiko había cerrado muros de carne para sellar aquella área... la sombra estaba aislada del resto del túnel...

—¿Tu técnica es tan débil como para que se adapten solo con verla? —preguntó Natsu, con calma.

—Esta en especial... tiene una gran complejidad interna... Estos ojos me permiten ver a través de la oscuridad total y desde el interior de las sombras... También ocultar el chakra, y como estamos ahora... me permite meterme y meter a otros en la dimensión de las sombras, tanto superficial como al mar de sombras...

The lostDonde viven las historias. Descúbrelo ahora