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El pánico se apoderó de Jimin en cuanto Yoongi o lo que fuera que habitaba su cuerpo se giró hacia él, su expresión contorsionada en una mezcla de agonía y algo inhumano. Los tentáculos se extendieron con rapidez, uno de ellos rozándole el brazo antes de que su instinto de supervivencia lo obligará a reaccionar. 

Salió disparado del baño, tropezando con sus propios pies mientras corría hacia la puerta principal. La tormenta afuera rugía con violencia, y apenas logró abrir la puerta, una ráfaga de viento y lluvia helada lo golpeó de lleno. 

Pero no había tiempo para titubeos…

Se lanzó a la calle sin mirar atrás, sintiendo la lluvia empaparlo en segundos. Sus zapatillas chapoteaban en los charcos, el agua le nublaba la vista, pero siguió corriendo, su respiración entrecortada por el terror. 

Un grito gorgoreante y antinatural resonó tras él y Jimin se atrevió a girar la cabeza y su corazón se detuvo un segundo. 

La criatura en el cuerpo de Yoongi había salido de la casa. Su piel ya no parecía humana: estaba rasgada en varios puntos, revelando una superficie negra y húmeda, casi como la de un pulpo. Sus brazos se alargaban de manera antinatural, y los tentáculos que emergían de su espalda se agitaban bajo la lluvia, arrastrándose por el suelo con un sonido repugnante. 

—¡Jimin! —su voz era un eco deformado, como si Yoongi aún estuviera allí, atrapado en algún rincón de esa cosa. 

Pero Jimin no podía detenerse, aunque sus piernas ardían, su pecho dolía por la falta de aire, pero siguió corriendo a través de las calles desiertas. La tormenta lo envolvía todo, pero el sonido de los tentáculos arrastrándose tras él seguía siendo demasiado claro, demasiado cercano. 

No sabía a dónde iba, sólo sabía que tenía que huir… antes de que fuera demasiado tarde.

Jimin corría a ciegas entre las sombras de la tormenta, con el viento y la lluvia azotándole el rostro. Sus pulmones ardían, su cuerpo temblaba, pero el miedo lo mantenía en movimiento. Detrás de él, los tentáculos se arrastraban por el suelo, golpeando el pavimento con un sonido viscoso y repulsivo. 

—¡Jimin, detente! —rugió la criatura con la voz distorsionada de Yoongi. 

Pero Jimin no podía, no iba a detenerse se giró bruscamente en una esquina, resbalando en el pavimento mojado. Sus rodillas impactaron contra el suelo y un dolor agudo recorrió su cuerpo, pero se obligó a levantarse de inmediato. No tenía tiempo para el dolor, miró hacia atrás y lo vio. 

The Sea Creature [Y.M] [✓]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora