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El tiempo parecía transcurrir con una lentitud casi irreal, como si el mundo a su alrededor no tuviera prisa. Jimin disfrutaba de cada segundo junto a Yoongi, sintiendo la familiaridad de siempre, aunque ahora había algo más. Algo sutil, pero inconfundible, en la manera en que se miraban, en cómo sus almas parecían entenderse sin la necesidad de palabras. Había una paz en su pecho, una serenidad que había llegado con el tiempo, como si finalmente hubiera encontrado su lugar a su lado, como si todo lo vivido hasta entonces lo hubiera llevado hasta ese preciso instante.

Pero dentro de Yoongi, algo estaba cambiando, no se trataba solo de la criatura que compartía su cuerpo, sino de un poder que se expandía con lentitud, un poder que conectaba su esencia con la del ser que había tomado parte de él. Cada día sentía cómo su fuerza aumentaba, cómo el susurro que antes solo rozaba su mente ahora se transformaba en una corriente constante de energía, fluyendo a través de él con una intensidad creciente.

La conexión con ese cuerpo que al principio le resultaba extraño, ahora era algo más natural, como una extensión de sí mismo. Su mente y la criatura comenzaban a fusionarse, y Suga no podía evitar sentir una profunda satisfacción al ver cómo todo cambiaba. Su poder crecía, y con él, la certeza de que pronto las piezas del rompecabezas que tanto había esperado finalmente encajaría.

Mientras tanto, Jimin, aunque parecía tranquilo, no dejaba de observar con detenimiento cada gesto, cada cambio sutil en la actitud de Yoongi. A pesar de todo lo que estaba ocurriendo, sentía una mezcla extraña de fascinación y precaución, como si cada pequeño detalle ocultara algo más profundo.

—¿Te sientes diferente? —preguntó Yoongi un día, sin apartar la mirada de Jimin, como si estuviera esperando algo que solo él podría percibir.

—No. —Jimin negó con una sonrisa, aunque sus ojos brillaban con algo enigmático. —Bueno, tuve un sueño.

Yoongi se acercó y, con una suave caricia en su cintura, le dio un corto beso, para luego acariciar su rostro. Lo cargó con cuidado, llevándolo hasta el sofá, donde se sentó con él sobre sus piernas, repartiendo besos ligeros y dulces.

—¿Qué soñaste? —le preguntó Yoongi, intrigado.

—Soñé que estaba en lo más profundo del océano. —mencionó Jimin con una mirada pensativa.

—¿Así? —Yoongi lo miró, curioso. —¿Y qué más soñaste?

—Tenía una cola de sirena. —Jimin soltó una pequeña risa. —Creo que era un tritón.

The Sea Creature [Y.M] [✓]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora