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Las aguas se volvían más densas y oscuras con cada metro descendido, Jimin sentía que el frío calaba más allá de la piel: era un frío antiguo, lleno de ecos y sombras que susurraban en idiomas que el mar ya había olvidado. El brazalete de coral brillaba débilmente, guiándolo en medio del abismo, las corrientes eran inestables, algo en las profundidades se movía, algo antiguo y despierto, de pronto, escuchó un silbido agudo cortando el agua.

—¡Ahí va! —gritó una voz tras él.

Los sabios lo habían alcanzado, Jimin nadó con todas sus fuerzas, las corrientes frías que seguía comenzaron a brillar con tonos azulados, como si marcaran un sendero invisible solo para él. Una criatura marina gigante, con cuerpo traslúcido y colmillos como agujas se interpuso en su camino, rugiendo sin boca.

Pero antes de que lo atacara, una sombra la envolvió y la destrozó, Jimin flotó, temblando, sintiendo como el agua vibraba con una fuerza inmensa. Entonces lo vio, desde la oscuridad emergió una figura que parecía arrastrar consigo parte del abismo: tentáculos enormes, oscuros como la noche, se movían detrás de una silueta parcialmente humana. Su torso era el de un hombre, fuerte, desnudo, su piel marcada con líneas negras como si el océano le hubiese tallado cicatrices eternas. Su rostro... Era Yoongi, pero sus ojos brillaban como perlas negras, su cabello flotaba como algas en movimiento, y su espalda parecía sostener placas que recordaban a conchas antiguas.

Era Cephallusca...

—Jimin... —su voz retumbó sin salir de su boca. —Me seguiste.

El tritón se quedó inmóvil, respirando con dificultad, su vientre dolía, pero no de miedo, de alivio.

—Están detrás de mí. —susurró Jimin. —Quieren hacerle daño a nuestro hijo.

Cephallusca frunció el ceño, los tentáculos se tensaron, respondiendo al temor de su amado. Detrás, las aguas se agitaron, presagiando tormenta.

—No lo permitiré. —dijo su voz era más profunda ahora, como si el océano mismo hablara.

—Tu forma... —Jimin lo miró, no con repulsión sino con asombro.

—Esto soy yo, Jimin, esta es mi verdad. —Cephallusca bajó la mirada. —Yoongi fue el puente, el sacrificio... pero esto es lo que siempre estuve escondiendo.

—No importa cómo te veas. —Jimin flotó hacia él, lento, temeroso... y tocó su mejilla. —Te reconocería incluso en la oscuridad.

Un tentáculo se enroscó suavemente en su cintura, como un abrazo, pero el momento fue interrumpido por un rayo de luz mágica que cruzó el agua. Los sabios habían llegado, uno de ellos levantó una lanza forjada con huesos marinos y la arrojó. 

The Sea Creature [Y.M] [✓]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora