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Todos los días se volvieron una cura al alma, a la humanidad. Donde la humanidad creyó haber perdido el amor y dos personas le demostraron lo equivocados que estaban.

Llegó el verano y nunca su corazón se había sentido tan cálido como en ese momento.

Dream lo miraba tan fascinado como si fuera la primera vez, mientras George se encargaba que su ropa estuviera impecable, su cabello bien peinado y su aroma tan encantador como siempre.

—¿Vendrás conmigo?

—No, creo que prefiero quedarme en tu cama durmiendo.

George ríe suavemente y rueda los ojos, mientras Dream se acerca a él y lo abraza por la cintura.

—Claro que iré, Georgie. ¿Tú crees que vendría hasta tu casa solo para ver cómo te vistes?

—Eres capaz.

—Tienes razón. Por ti invento cualquier excusa para verte.

Dream besa su mejilla y deja caer su cabeza sobre el hombro del más bajo.

—Después de la ceremonia con mis amigos y mis compañeros iremos a un almuerzo, algunos llevarán a sus parejas. ¿Quieres acompañarnos?

—Ya sabes mi respuesta. Sí, sí y siempre sí.

—Oh, entonces prefiero que te quedes en casa.

—Idiota —murmura Dream.

—Te amo. Nos vemos después de la ceremonia. Tienes un asiento reservado junto a mis padres.

En cuanto llegan a la ceremonia de graduación intenta retener esa pequeña lágrima que lucha por salir cuando ve a George sentarse adelante junto a todos sus graduados. Nunca se había sentido tan feliz por alguien como ahora. Su corazón estaba lleno de orgullo. Había sido testigo del esfuerzo de George por conseguir las mejores calificaciones posibles, por aprobar y por recuperar los cursos no aprobados. Porque no importaba cuán difícil fuese la vida, George seguiría dando lo mejor de sí. Y eso es lo que más amaba de él.

Entonces cuando lo vio subir al estrado y sostener su diploma, la lágrima ganó la batalla. Quería correr a abrazarlo, besarlo y decirle lo orgulloso que se sentía de ser su novio, pero solo susurró un "Te amo" que estuvo seguro que George escuchó, ya que este le susurró un "Yo igual".

—Gracias —le susurra la madre de George a la vez que toma su mano con el mismo cariño de una madre.

Dream ve a la mujer confundido.

—¿Por qué?

—Por esperarlo, por mantener tu corazón a su lado aunque tu cuerpo estuviera lejos. George nunca dejó de hablar de ti y en lo mucho que deseaba acabar la universidad para darte el futuro que mereces.

Aquello fue suficiente para que aquella pequeña lágrima se multiplique en segundos.

—Gracias a usted por criar a un hijo tan maravilloso.

En cuanto la ceremonia acaba corre hacia él y se abalanza sobre su cuerpo, haciendo que ambos caigan al verde césped.

—¡Dream! —grita George con una felicidad inmensurable, toma sus mejillas entre sus manos y lo mira a los ojos— ¿Qué crees que haces?

—Contuve por mucho tiempo mis ganas de abrazarte y no quise perder la oportunidad.

—Tontito —murmura George cerca de sus labios—, ¿acaso olvidas que eres más grande y pesado que yo? Podrías haberme roto un hueso.

—Estás exagerando.

—Quizás un poco... pero podrías haberme lastimado, bobito.

—Perdón —Dream lo mira con ojos de cachorro y George no puede evitar sentir ternura.

—No pasa nada. Ven. Vamos con mis padres.

Dream se levanta y ayuda a George a hacerlo también, este toma su mano y no la suelta en ningún momento. No lo suelta al estar frente a sus padres, frente a sus docentes ni frente a sus amigos. Sostiene su mano orgulloso de la persona a su lado.

Sus padres les toman una fotografía juntos, fotografía que algún día estaría colgada en alguna pared de su casa.

—¡George, Dream! —los saluda Gia desde la distancia, mientras se acerca a ellos— Van a ir al almuerzo, ¿cierto? Un amigo se ofreció a llevarnos en su auto.

—Oh, muchas gracias, Gia —responde George al instante—. Estaba pensando en ir caminando, pero supongo que tal vez llegaríamos tarde.

—No hay problema, Gogy. Vengan.

Al subir al auto George ve con atención al dueño de este. Le es conocido de algún lado. ¿Lo había visto en alguna clase? ¿Habían hablado alguna vez? Era amigo de Gia entonces no sería raro que lo hubiera visto al menos una vez.

El chico voltea a verlos a ambos, quienes están sentados en la parte trasera, mientras Gia va de copiloto.

—Un placer conocerlos —dice el chico—. Soy Bad.

—Yo me llamo George y él es Dream. ¿De casualidad nos hemos visto antes?

—Creo que no tuvimos la oportunidad de coincidir en ninguna clase, pero quizás nos vimos en casa del innombrable.

—¿El innombrable? —George levanta una ceja.

Gia sonríe tímidamente y George la mira acusatoriamente como si hubiera hecho algo.

—¿¡Por qué me miras así!? Yo no hice nada malo. Solo quizás le haya contado a Bad sobre lo tuyo y tu ex... pero no fue por chismosa. Resulta que Bad y él son amigos.

George respira hondo e intenta mantenerse sereno. No quería arruinar su día por pensar en recuerdos que había enterrado.

—Bien. No importa.

—¡Bad, espérame! —grita alguien cerca de ellos.

En un instante llega un chico que se sube al auto con la mayor de las confianzas hasta notar a dos individuos que no esperaba ver.

—Oh... hola —sonríe enérgicamente—. Me presento, soy Skeppy, amigo de Bad y medio amigo de Gia.

—Es mi novio —aclara Bad—. Bueno, ya que estamos todos podemos irnos.

—Tremendo olor a joto —murmura Skeppy entre risas.

—Me cae tan bien —le susurra Dream a George.




Too Sweet [DreamNotFound]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora