Ojos rayados de trigo,
lejanos al lado.
Ojos con muecas arrugados,
de reir con ganas.
Ojos manchados
de cielo y albahaca.
Ojos de cara ojosa.
Cara cara de ver.
Más de lo que toca,
menos que el querer.
Ojos. Ojos de mi sed.
De mis ojos,
que atados disimulan:
su mala vista,
su cansancio
y el tiempo correr.
Ojo de esos ojos,
que no dicen tu nombre.
Ya no tiene branquias,
ya sale a andar de noche.
Ojos de piel húmeda,
que respira viento
para volar sin caer.
Ojos. Ojos eternos
clavados en mi sien.
Riesgo de pensarlos.
Muerte si se ve
que mueres por ver.
Fuego si los miras
mientras ellos te ven.
Sangre escarchada,
agujas en los poros
de verlos alejarse.
Resignación inevitable.
Horizonte de ojos,
de triste lluvia,
granizo de hiel.
Esos ojos,
ya siempre,
una y otra vez.
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Poemas callados
PoesiaPalabras que no digo y pensamientos que guardo. Día a día, paso a paso.
