al rescate

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Me desperté más temprano de lo normal, tenía miedo de que alguien nos encontrara, nada había sido fácil, ahora menos sabiendo que tenía a la organización que me convirtió en este monstruo que soy detrás de nosotras.

Me levanté y pude ver que Yelena todavía estaba dormida, fui a la cocina a ver qué podía hacer de comer pero no había suficientes cosas, habíamos llegado de imprevisto a este lugar, ser espía desde hace años y tener conexiones tiene sus ventajas.

Salí del edificio y por suerte había un puesto o una tienda pequeña cerca, donde vendían algunas cosas, compré lo necesario para aunque sea estar tres días sin salir, me habría tardado unos 20 minutos en hacer todo y al regresar al departamento me llevé una sorpresa extraña.

Entré con las bolsas en las manos un tanto adormecida y allí estaba Yelena en el sillón con lágrimas en los ojos pero al verme pegó un salto. Dejé las cosas en la mesa de la cocina y fui a ver qué pasaba.

-oye está bien? Pasó algo o nos descubrieron...-ella me abrazó muy fuerte sin dejar de llorar, lo pensé mucho y le di unos toquecitos en la espalda como para que se calmara-oye está bien, estoy aquí no.

-pensé que te habías ido; me desperté sola y no te encontré-su voz era entrecortada, y aún así no me dejaba de abrazar, para las viudas esto era inaceptable, ninguna podía mostrar estos sentimientos, solamente para manipulación, será que ella estaba manipulandome.

- bueno tenía que buscar comida y...-ella se apartó de mí, limpiándose las lágrimas y revisando las bolsas.

- genial compraste comida, espero que sepa mejor que la que hiciste ayer- podía notar aún sus lágrimas correr por sus mejillas- pensé que te habías ido con tu novio y me habías dejado.

- si - dije sin ánimos- eso quisieras.

Suspiré un poco y seguí como si nada, estábamos desayunando después de eso y hablando de los planes que se tenían que hacer, lastimosamente llegué a la conclusión que necesitábamos más ayuda o alguien que conociera el lugar donde se podrían encontrar la habitación roja.

-Tú sabes que él es el único- dijo Yelena - tenemos que buscarlo, sé dónde está y no sería tan difícil sacarlo.

-es un idiota- dije volteando los ojos-será nuestra última opción ok.

Guardián Rojo o Alexei Alanovich Shostakov, para mí un tiempo fue mi padre, esa estúpida misión familiar duró 5 años, lo suficiente en mi cabeza como para fingir la felicidad de tener una hermana y una familia, fueron los mejores años de mi vida antes de entrar a la habitación roja, pero estaba en el pasado al igual que esa farsa.

- sería lindo volver a tener a nuestro padre no?- dijo Yelena comiendo- tal vez él sepa dónde está mamá.

Estaba realmente molesta y golpee la mesa con los puños, no quería que ella volviera a hablar de eso, es más ni siquiera sabía por qué lo estaba haciendo, todo eso fue una falsa.

-mejor ideamos un plan funcional que nos permita mantenernos seguras- estaba muy molesta.

Ella no dijo nada, así pasó la tarde y en la noche luego de hacer un mapa con toda la información, nos dispusimos a descansar. Estamos viendo televisión y ella parecía tan tranquila tan desconectada de todo

-desde cuándo funciona la habitación roja?-suspire lentamente- se supone que la había destruido y no debió pasar nada más.

- después que te fuiste todo se volvió un caos, no recuerdo exactamente nada, un día regresé de una misión y me desperté cuando me libre del control, sé lo que hice pero es como un recuerdo vago.

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