El motor del auto zumbaba como un murmullo incómodo. Kendall iba en el asiento del copiloto, envuelta en el abrigo que Max le había puesto. La carretera se extendía cada vez más solitaria, hasta que los árboles altos parecieron cerrarse sobre ellos como barrotes.
—¿A dónde vamos? —preguntó, con la voz quebrada por la sospecha.
Max permaneció en silencio sin apartar la vista del camino. Sus manos firmes en el volante, el gesto impenetrable.
—Me dijiste que Kick estaba en peligro… ¿pero por qué salimos de la ciudad?
Él apretó los labios, como si se negara a dar más explicaciones. Kendall sintió cómo el miedo subía por su pecho. Lentamente se iban internado en el bosque. El auto se detuvo frente a una cabaña vieja, con las ventanas tapiadas y un aire podrido que parecía respirar abandono.
Cuando Max abrió la puerta y la llevó adentro, ella trató de resistirse, pero en su estado, era inútil.
—Max… ¿qué estás haciendo?
La respuesta llegó desde las sombras.
—Lo que debió hacer desde el principio.
La voz chirriante y cortante de Gordon llenó la habitación. Emergió desde el fondo, con su sonrisa torcida, sosteniendo un cigarro que apenas iluminaba su rostro , acompañado de los dos gemelos quienes lo seguían silenciosamente como sombras.
—Bienvenida, Kendall —dijo con falsa cortesía—. Qué gusto tenerte en una de mis casas. Tú sabes, cosas de ricos.
El corazón de ella latió desbocado, miró a Max con horror.
—¿Me entregaste?
Max tragó saliva, evitando sus ojos.
—Lo siento, Kendall, no tenía opción… esto es necesario.
Gordon soltó una carcajada .
—¡Ay, por favor! Si ella es tan lista, sabe que no había más opción. Tanto quisiste hacerme sentir un peón más en tu juego, mi querida Kendall , y olvidaste quien es el que siempre gana.
Caminó hacia Kendall, le extendió la mano a Max,quién le entregó el celular de la joven, ya desbloqueado. Marcó un número y lo puso en altavoz. Kendall reconoció el tono antes de escuchar la voz que tanto esperaba.
—¿Kendall? Linda ¿Estás bien? — preguntaba una voz preocupada.
—¿Kick Buttowski? —dijo Gordon con un tono casi festivo—. ¡Qué gusto me da volver a oírte! Tengo un regalo para ti.
Del otro lado, Kick respondió con dureza.
—¿Dónde está Kendall?
Gordon miró hacia ella, disfrutando del pánico en sus ojos.
—Tranquilo... Está en buenas manos, conmigo y con ... Un viejo amigo. Y si quieres verla viva, vendrás a buscarla. Solo. Sin policía. Sin tu hermano. La colina del muerto, en dos horas. Si veo una sola patrulla, no volverás a escuchar su voz.
—¡Kick…! —gritó Kendall con todas sus fuerzas antes de que Max le cubriera la boca.
—Te espero en dos horas, adiós.
El silencio después del corte fue más cruel que las palabras.
En la estación, Kick quedó de pie, inmóvil, con el celular en la mano. El detective Park lo observaba con el ceño fruncido.
—Debo irme...
—No puedes ir solo. Él también te quiere a ti.
Kick lo miró, con los ojos encendidos de determinación.
—Si no voy, ella muere.
— Eso está claro, chico, pero si vas sin nuestro apoyo, el que muere eres tú, debes esperar un poco.
—¡No hay tiempo! —lo interrumpió, golpeando la mesa—. Él la tiene ahora. Y ella… ella confía en mí. No puedo fallarle.
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*Say When...* (Rewrite the stars II)
Fanfiction"Nos acercamos y cada vez más Lo iniciamos pero no vamos más allá Estamos separados, dos fantasmas en un espejo, que no se tocan. Un poco de esto estuvo aquí antes que nosotros Y todo esto estará después de nosotros Nunca para hasta que nosotros ced...
