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Nam

Me sentía tan nervioso como la primera vez subiendo esas escaleras y es que estos días teniéndola lejos me habían causado un síndrome de abstinencia que temía llegar al climax con tan solo tenerla desnuda frente a mi.

Con el pulso acelerado la lleve a mi habitación, supongo que era bueno un cambio de escenario para la obra de amor que hoy le interpretaría.

Sus suaves labios jugaron con los míos y mi lengua provoco a la suya en un beso caliente y pasional, mis manos cobraron vida propia recorriendo su piel y quitando de su camino cualquier prenda, estaba siendo descuidado y algo torpe pero la recompensa al final del camino alteraba mis sentidos, sus manos no se quedaron atrás sin embargo no le permití terminar su faena.



Val

El viento que entraba por la ventana erizo mi piel cuando Nam me quito mi ultima prenda y por segunda vez en el día tenía a Nam de rodillas frente a mi

-Eres la belleza de la que todas las obras literarias hablan- declaro mientras sus ojos conectaban con los míos

Quisiera decir que conteste algo igual de profundo o poético, pero lo único que salió de mi boca fue un gemido de placer al sentir su lengua recorrer mi muslo, esta debería ser la tortura más placentera que podía existir, una de mis piernas aguantaba todo mi peso mientras la otra se mantenía en el aire, los músculos ya adoloridos me escocían por el esfuerzo, pero la lengua de Nam tocando cada uno de los puntos adecuados hacía que valiera la pena, cuando estaba a punto de perder las fuerzas un nuevo giro de esa lengua que no solo sabía rapear me daba aliento para sostenerme solo un poco más, cuando supe que el clímax estaba llegando enrede mis dedos en su pelo y me deje llevar por ese mar de sensaciones, lastimosamente mis piernas ya no dieron mas y quede hincada frente a Nam

Lo bese recreándome en sus jugosos labios mientras recuperaba la fuerza suficiente y comenzaba a acercarlo más a mi, hasta sentir su pecho pegado al mío y su pene rozando mi entrada

-Pequeña, vamos a la cama- dijo entre jadeos pues ya me estaba dejando caer sobre su miembro

-A la mierda la cama- dije sin detener mis movimientos -quiero que me cojas ahora

-Me encanta verte tan necesitada de mi- dijo mientras colocaba una de sus manos alrededor de mi cuello

-Por favor, amo

No hizo falta nada más, con un poderoso movimiento de cadera sentí como se hundía hasta el fondo provocando un gemido alto de mi parte, sus brazos se colocaron detrás de mi espalda y sus manos tomaron mi cabeza para a continuación y con una nueva estocada quede acostada en el piso entre los brazos de Nam

-Más- pedí mientras dejaba su cuello lleno de besos

-Como desees

Sus dedos se anclaron en mis caderas para poder tener el empuje necesario, atraje mis rodillas a mi pecho buscando mayor contacto, por eso no quería tener nada físico con ellos antes de arreglar las cosas, porque eran mi debilidad, si casi lo perdono al ver su sonrisa con hoyuelos no podía imaginarme como me resistiría a un masaje de cuello uterino por su parte y entonces como si no pesara nada me giro hasta quedar sobre mis rodillas

-Nam!- grite al sentir como su lengua recorría mi espalda sobre mi columna vertebral y erizaba mi piel

-Cuando gritas así no puedo ser amable

-No quiero que lo seas- replique antes de sentir como su mano caía sobre mi trasero

-Me encanta verlas rebotar- y acto seguido otro golpe llego a mi piel arrancándome un jadeo -eres como una pequeña actriz porno

-Culpa tuya- conteste -me pones tan caliente

Y cuando estaba empezando a ver las estrellas se retiro

-¿Que?- pregunte girándome

-Es que quiero intentar algo nuevo

-¿Que?

Fue así como termine en la cama, con la espalda en el colchón y mis odillas tocando mi pecho

-¿Lista?- pregunto Nam con la punta de su miembro en mi entrada y de espaldas a mi

-Lo único que me pregunto es que estabas viendo cuando descubriste esto

No pude ver su rostro pero seguro estaba apenado pues vi como se tapaba la cara con las manos

-Si no estas segura

-No dije que no quisiera, confío en ti

Fue así como Nam se fue hundiendo en mi, era una sensación diferente pues por la posición Nam podía simplemente dejarse caer provocando una estocada profunda, eso le permitió ir más rápido y tocar un punto en mi interior que se sentía delicioso

Teniéndolo ahí, viendo sus hombros anchos, su espalda fornida y ese trasero que de por si ya se veía bien en pantalones ajustados era una vista privilegiada.

-No te detengas- ordene temiendo que una vez más me dejara a punto

-Estoy cerca- fue su respuesta y acelero el ritmo

Y bendita sea la fuerza de esas piernas porque ese empuje y velocidad me arrastraron a un vertiginoso orgasmo

-Me encanto esta idea tuya

-Si- Nam se recostó a mi lado -lo vi en un video

-¿Pues que estabas viendo?- pregunte divertida

-Mejor cuéntame tu día- dijo Nam desviando el tema

-Eres un pervertido- me burle

-Déjame, pase mucho tiempo solo- acompaño sus palabras de un puchero

-Pues ahora tienes con quien poner en practica todo eso que viste

-No voy a dejar que te eches para atrás

-Solo no vuelvas a hacerme enojar

-Nunca jamás, lo prometo

-Te creo- recargue mi cabeza en su pecho -te confío mi vida

-¿Para siempre?- me hacía piojito mientras el sueño me empezaba a invadir

-Para siempre- afirme sintiendo una seguridad que no era muy frecuente en mi vida


La concubina de BTS (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora