—Preparense para la guerra. —La voz de Luka fue una sentencia silenciosa. No mostró temor. No mostró nerviosismo.
Su rostro era igual que un papel en blanco.
Vacio.
Giró su rostro hacia la chica que aún sostenía. Y sonrió. Una sonrisa leve, y casi tierna. Era una expresión tan fuera de lugar que resultaba obsscena, un gesto de cariño en medio de una promesa de masacre.
A Marinette se le pusieron los pelos de punta. ¿Acaso se había vuelto loco?
No había emoción en su rostro, solo una determinación vacía. Como si no importara lo que pasara. Como si él saldría vencedor. Luka se movía con tanta seguridad , igual que un escritor quien ya ha escrito el final de la historia y solo espera a que los demás actúen su parte.
Marinette sintió un tirón violento en su brazo. Sus pies se arrastraban por el suelo mientras ella intentaba anclarse a la realidad, al recuerdo de esa voz que acababa de escuchar.
Era él. Su alfa. Su príncipe.
Su corazón se regocijó de gozo. Fue una chispa de l uz en medio de la tormenta que la rodeaba, un calor que le quemó el pecho y le devolvió el aliento por un segundo.
—¡Suéltame! ¡Él está aquí, Luka! ¡Adrien te va a destruir! —Gritó ella con orgullo, pataleando con las pocas fuerzas que el hechizo de Dainne le permitía. —Tienes que... Tienes que dejarme ir... Así quizás tú...
—Adrien solo ha venido a morir en mi castillo. —Respondió él sin siquiera mirarla. Se detuvo frente a un guardia que temblaba. —Busquen a Dainne. —Miró a Marinette un momento, como si leyera cada pensiamiento que pasaba por su cabeza. Su mirada era fría, mientas desmantelaba su mente. Sonrió de nuevo. —Quiero que esté al frente de la batalla. Su cabeza será la primera en caer.
Marinette dejó de respirar un segundo. Sus bonitos ojos azules se abrieron, empezando a negar... ¿Cómo es que él...? ¿Acaso siempre lo supo? ¿¡Qué demonios estaba pasando!?
Acaso... ¿Acaso traiciono a Dainne?
Claro... Era tan obvio..Si Luka podía entrar en sus sueños, ¿Porque no podría leer su mente? Era una estúpida. Entonces... ¿Porque el la dejo llegar tan lejos? ¿Acaso también podía leer la mente de Dainne?
¿Y si fue una trampa aquella ayuda en prime lugar?
Sus planes, sus esperanzas...
Todo parecía haber sido un juego de sombras bajo la vigilancia constante de Luka.
—Tú... Tú... ¿L-leíste mi mente? —Soltó en un hilo ahogado. —Todo el tiempo tú... ¿L-lo supiste?
Luka no respondió. Su silencio fue más hiriente que cualquier confirmación.
La arrastró adentro, a pesar de ella resistirse tanto. Los guardias se pusieron en alerta, y en menos de un segundo, llenaron el castillo. Esperando las órdenes del príncipe. Dispuestos a cazar y morir si era necesario. El sonido de las armaduras y las espadas desenvainadas resonaron en las paredes de piedra como un golpe cruel a lo que se avecinaba. Era una advertencia.
Ningún hombre lobo saldría con vida de esta. Lucharían con honor y lealtad.
—Espera... —Él la llevaba con mucha fuerza. —¡Espera! —Gritó, pero Luka la miró de reojo. Sus ojos rojos brillaron, en advertencia. Marinette tragó saliva. Vio en sus pupilas una sed de sangre infinita.
Luka guió a Marinette hasta su estudio. Tocó un ladrillo, y este abrió una puerta de madera reforzada con hierro. Comenzó a descender por unas escaleras de caracol, tan largas y empinadas que parecían conducir al mismo infierno.
Mientras más descendían, más oscuro se volvía cada escalón. Como si estuviera siendo guiada a la cueva del monstruo.
El aire se volvio rancio, cargado de humedad y un olor a hierro viejo. Marinette sus pies tropezaban en cada escalón, pero el agarre de Luka era fuerte. La arrastraba como si fuera un objeto, su propiedad. Él ignoraba sus sollozos. Cada paso hacia abajo era un paso más lejos de su libertad, y de Adrien.
Finalmente, llegaron hasta el final. Allí se encontraba una especie de sótano oculto tras los cimientos más antiguos del castillo. Caminó por varios pasillos, oscuros y olvidados.
Era una especie de laberinto. Cada vez que ella intentaba grabarse el camino de vuelta, él doblaba en otra esquina, confundiéndola nuevamente. Las sombras parecían estirarse para atraparla, y las paredes se cerraban sobre sus hombros.
Sentía un peso en su pecho. Quería salir de allí.
«¿Adrien? ¿Amor puedes escucharme?»
<<Plagg. Sé que puedes escucharnos. Por favor respóndenos.>>
Nada.
Silencio.
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The Alpha Moon
Fanfiction¿Internado o Manicomio? Marinette y Bridgette no se lo esperaban. Su padre apareció de la nada solo para encerrarlas en "Le Papillon". Un internado que parece más una prisión de lujo. Entre alumnos que parecen dioses, secretos del pasado y una fue...
