052- Daydreaming.

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❝Ay mariposas, no se aguanten más
Hay que crecer aparte y volver
Hacia adelante seguirás
Ya son milagros, rompiendo crisálidas
Hay que volar, hay que encontrar
Su propio futuro❞

























Después de dejar a Jude en casa de sus padres, le mentí un poco diciéndole que iba a comprar algunas cosas para chicas, que no era mentira, pero sé que tampoco era verdad. Solamente me pidió que no me demorase tanto, pues le daba miedo que yo estuviera sola en Londres, sin conocer mucho.

Aunque bueno, en estas vacaciones de la universidad he conocido dos países, es loco, ¿no?

Llegué a la clinica esa, nerviosa a morir. Porque ajá, una cosa son las pruebas de farmacia y otra una prueba de sangre, esas si son las que son, te lo dicen a la cara y sin miedo.

Lo mejor de la vaina es que miedo es lo que más tenía yo.

En la sala de espera, el teléfono me vibró. Era un mensaje de Jude:

"Where are ya, babe? My shoulder hurts and I need my favorite nurse. Hurry back. x"

​Casi lloro ahí mismo. Bloqueé el celular y entré al consultorio. La doctora, una mujer inglesa muy seria pero amable, me hizo un ultrasonido rápido y me mandó a sacar sangre para estar 100% seguros.

​-Relax, Kailani. Let's see what's going on here.-me dijo mientras revisaba los resultados preliminares una hora después.

​Cuando finalmente me llamó para darme el veredicto, sentí que me iba a dar un yeyo.

​- El análisis de sangre es negativo. No estás embarazada.-soltó de entrada.
​Respiré tan fuerte que creo que todo Londres me escuchó.

El alivio fue como una ola de agua fría, pero inmediatamente me entró la duda.

¿Entonces por qué carajos casi tres semanas de retraso?

-Kailani, no hay embarazo.-soltó, y por un segundo sentí que el piso volvía a ser sólido bajo mis pies.-Pero tu retraso de casi tres semanas no es un evento aislado, especialmente con tu historial médico.

​Me quedé en silencio, esperando el golpe. Ella sabía, porque se lo había contado en el interrogatorio previo, que mis periodos siempre habían sido una pesadilla: de esos que me mandaban a urgencias, que me hacían vomitar del dolor y que me dejaban postrada en una cama sin poder estirar las piernas.

​-Tienes lo que llamamos una exacerbación por estrés de tu dismenorrea severa.-explicó, apoyando los codos en el escritorio.-El trauma emocional del último mes, sumado a la falta de descanso y a la ansiedad por la cirugía de Jude, causó un desajuste en el eje hipotálamo-hipófiso-ovárico. Tu cuerpo, en un intento de protegerse del dolor incapacitante que ya conoce, simplemente "apagó" el ciclo.

​Tragué saliva. Mi cuerpo me estaba intentando "salvar" de mis propios cólicos, pero a cambio me había pegado el susto de mi vida.

​-El problema.-continuó la doctora.-Es que, al haber acumulado tanto endometrio por el retraso, cuando el ciclo se reanude, va a ser extremadamente agresivo. El tejido es más grueso y las prostaglandinas van a causar contracciones uterinas mucho más fuertes. Prepárate, porque vas a necesitar reposo absoluto y analgésicos de rescate.

𝑶𝑵𝑳𝒀 ¹ | 𝑱𝑼𝑫𝑬 𝑩𝑬𝑳𝑳𝑰𝑵𝑮𝑯𝑨𝑴Donde viven las historias. Descúbrelo ahora