❝Yo te hago sentir el cosquilleo, tú me llamas dándote deo
Preguntando cuándo te veo
Cuando vuelvas, mami, siempre estás puesta pa'l bellaqueo
Tú me inspiras y yo más creo, si supieran, baby, que tú eres mi musa
Cuando estás mamando, mirándome a los ojos
Lo entro más profundo, dime y te recojo
Le da play a la lista y yo se lo hago a su antojo
Del borde de la cama me apoyo, ella dice mi nombre, ella grita mi apodo❞
Estábamos paseando por todo Montego Bay, tomados de la mano. Mi madre iba un poco más adelante de nosotros, hablando con mi padre por teléfono.
Kailani se veía tan hermosa, sus ojos brillaban como estrellas y con tan solo verla, me sentía afortunado de tenerla a mi lado, sin importar como estábamos ahora.
En el fondo, pensaba que todo esto era por no querer aceptar que quiere volver conmigo, le genera tanto conflicto que no es capaz de exteriorizarlo y por fin acabar con esta situación tan extraña que tenemos. Porque, nos tratamos como pareja, dormimos juntos, lo hacemos todo juntos, pero no somos pareja otra vez.
Ella se negaba a ponerle nombre a lo que todos, incluyendo a mi madre y a medio Instagram, ya sabían.
-¿En qué piensas, Jude?-me preguntó, notando mi silencio, mientras sus dedos acariciaban mi palma.
-En que eres una terca, Lani.-solté con una media sonrisa, deteniéndome un momento para obligarla a mirarme.-En que te ves increíble de rojo, pero que estás usando toda esa energía en pretender que somos "amigos" cuando anoche en el agua me dijiste todo lo contrario sin usar ni una sola palabra.
Ella desvió la mirada hacia el mar, pero no soltó mi mano. Sabía que tenía razón. Esa indecisión, ese conflicto interno de no querer aceptar que quiere volver conmigo, era lo único que nos separaba de acabar con esta situación tan extraña.
-No es tan simple...-susurró, aunque el brillo en sus ojos la delataba.
-Es tan simple como aceptar que no puedes estar sin mí, igual que yo no puedo estar sin ti.-le respondí, atrayéndola hacia mi pecho con cuidado.-Deja de pelear con lo que sientes, baby. Ya ganamos, solo falta que tú aceptes el trofeo.
Me incliné y le di un beso corto en la frente, sabiendo que, aunque todavía no lo dijera en voz alta, Jamaica y ese color rojo estaban logrando lo que yo tanto deseaba: tenerla de vuelta, por completo.
El sol empezaba a caer, pintando el cielo de Montego Bay con tonos naranjas y violetas que hacían que el conjunto rojo de Kailani resaltara todavía más.
Caminamos en silencio un tramo largo, alejándonos del bullicio de las zonas turísticas y de la mirada vigilante de mi madre, que seguía gesticulando animadamente por teléfono varios metros atrás.
Llegamos a una pequeña cala rodeada de rocas altas y vegetación salvaje. Era el lugar perfecto: el sonido de las olas era lo único que llenaba el espacio. Lani dejó la tabla de surf recostada contra una palmera y se sentó en la arena, abrazando sus rodillas. Me senté a su lado, sintiendo el calor que todavía desprendía su piel.
-Lani, look at me... tenemos que hablar de esto.-solté, rompiendo el hechizo del paisaje.-No del hombro, ni de las fotos de Instagram, ni de lo que piense Jobe. We need to talk about us.
Ella suspiró, hundiendo los dedos en la arena blanca. Sus ojos, que hace un momento brillaban de diversión, ahora se veían cargados de ese conflicto que tanto le costaba exteriorizar.
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𝑶𝑵𝑳𝒀 ¹ | 𝑱𝑼𝑫𝑬 𝑩𝑬𝑳𝑳𝑰𝑵𝑮𝑯𝑨𝑴
FanfictionKailani García, una colombiana echada para adelante, fuerte y valiente, es una chica de diecisiete años que aún está en su último grado de colegio, sus preocupaciones son típicas de una chica que está a punto de ser legal en su país, casi siempre se...
