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Cuando finalmente amaneció, Inés se alistó demasiado triste para ir a ver a Esteban como de costumbre, y además para informar con gran resignación que junto a sus sobrinos había tomado la decisión de desconectarlo dentro de una semana.
Sin embargo, ella no contaba con que al momento comentarle al médico sobre aquella dolorosa solución, él le iba a responder con una excelente noticia. Una noticia que la haría recobrar las esperanzas que ya había perdido días atrás.
El doctor Vega, quien llevaba el caso de Esteban, empezó a comunicarle que el moreno, después de varias semanas en estado crónico, por fin estaba reaccionando poco a poco. Ya podía mover sus manos, sus pies e incluso esa mañana, mientras una de las enfermeras lo bañaba, medio abrió los ojos. Algo que definitivamente era un gran avance, teniendo en cuenta la gravedad del estado de salud en la que Esteban se encontraba.
Inés por supuesto se puso muy contenta, de inmediato retractó sus palabras con respecto a la desconexión y pidió verlo urgentemente.
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Al entrar a la habitación, lo vio dormido, estático, pero se percató de que su monitor cardiaco sonaba un tris más fuerte e intenso. Aquello era una buena señal de que el moreno por lo menos tenía más vitalidad que antes.
—Hermano, hermano... —lo llamó ella acariciándole su pálido rostro y tocó una de sus débiles manos—. Despierta por favor. Soy yo, Inés, tu hermanita. Estoy aquí contigo.
Esteban removió sus párpados muy despacio, apretó la mano de Inés con todas las fuerzas que poseía en ese momento y lentamente fue abriendo sus ojos cafés que ya no se veían grandes como antes, sino extremadamente cansados, adoloridos.
Inés al observarlo reaccionar, no pudo resistir un segundo más su emoción y comenzó a llorar de la felicidad.
—¡Gracias a Dios despertaste! ¡Por fin puedo decir que se me está yendo esta agonía! ¡Gracias por nunca rendirte! ¡Te quiero mucho, hermano!
A Esteban se le salieron un par de lágrimas, y pese a que todavía era incapaz de hablar o removerse, debido a su nula fortaleza física, en su mirada se reflejaba una profunda tristeza.
—No, no llores. —le pidió Inés secándole su rostro humedecido—. Yo prometo que tampoco voy a llorar más, oíste.
—¿Me oyes cuando te hablo? —lo cuestionó ella insegura—.
Y la única forma de asentir del moreno fue parpadeando con suavidad una y otra vez.
—Debí estar más al pendiente de ti, hermano. Perdóname.
Esteban movió lentamente su cabeza haciendo un ademán negativo e Inés lo entendió todo. Él no estaba de acuerdo con que pensara así, ni mucho con que ella se responsabilizara de una situación ajena.
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Después de permanecer unos minutos con él, Inés conversó a detalle con el médico del moreno sobre su actual estado de salud y este le afirmó que su proceso de recuperación sería bastante lento, ya que aparte de tener sus riñones y otros órganos enfermos, se había mantenido inconsciente durante varias semanas y aquello lo había debilitado muchísimo. Y que, por lo tanto, también existía la posibilidad de que en cualquier momento recayera.
Luego de recibir el diagnóstico final, Inés se comunicó con Marcia, Hugo y Lucía para notificarle la situación de Esteban.
[...]
Bufete de Abogados
Apenas colgó la inesperada pero esperanzadora llamada de su ex-cuñada, la pelirroja sintió que el alma le regresó al cuerpo y algunas lágrimas de felicidad afloraron en su rostro, algo muy predecible en ella, puesto que se caracterizaba por ser una mujer sensible, principalmente cuando se trataba de su ex-marido.
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Atreverse a atreverse
FanfictionEs una historia basada en la telenovela La Madrastra 2022 de Televisa. Los protagonistas son Marcia y Esteban.
