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Horas después
Cuando Esteban terminó de cenar junto a su hermana, se empezó a sentir bastante cansado. Aquel domingo había sido un día muy movible para él, ya que, en horas de mañana se sometió al procedimiento de las diálisis, luego tuvo los últimos chequeos médicos y por la tarde, se alistó para dejar el hospital después de muchas semanas allí.
Eran aproximadamente las ocho de la noche cuando el moreno le comunicó a Inés que deseaba descansar en su habitación porque se estaba muriendo de sueño. Ella por supuesto estuvo de acuerdo con la idea, así que de inmediato lo ayudó a ascender por las escaleras y posteriormente, a acomodarse en su recamara.
-No dudes en llamarme si necesitas algo más. -le advirtió Inés antes de salir de la habitación-. Y en caso de que no te oiga, llámame al celular, ¿sí?
-¡Listo! ¡Entendido, señora! -expresó Esteban con una pizca de humor-.
Una gran sonrisa se dibujó en el rostro de Inés y asintió con su cabeza. Indudablemente, era la más emocionada por el regreso de Esteban a casa, pese a que por dentro guardaba una inmensa tristeza al ser consciente de que en cualquier momento la vida de su hermano se podía acabar, puesto que ahora dependía de qué tan efectivas podían resultar las diálisis para su organismo.
[...]
Mientras bajaba por las escaleras, Inés oyó el timbre de la puerta varias veces. Muy intrigada, se apresuró en llegar a la entrada de la mansión para abrir y ver quién era.
No se sorprendió para nada cuando se dio cuenta de quién se trataba, de hecho, se lo esperaba. Su excuñada siempre había estado al pendiente de su hermano, de modo que no era para nada raro que estuviera allí, en la puerta, a pesar de que ya era un poquito tarde.
-¡Marcia! ¡Hola! -exclamó ella saludándola de beso-. ¡Pasa, por favor!
-¡Buenas noches, Inés! -respondió la pelirroja ingresando a la casa-. ¿Cómo estás? ¿Cómo está Esteban?
-Pues, bien, aquí, intentando volver a la normalidad. ¿Y tú?
-También bien, gracias por preguntar.
-Bueno, supongo que viniste a ver a mi hermano, pero justamente acabé de ayudarlo a subir a su recamara para que descansara. Ya está durmiendo.
-Ahh, lo siento, pensé que era más temprano. -se excusó Marcia un tanto avergonzada-.
-Temprano sí es, pero para nosotros. Para él ya es tarde, el pobre está cansado.
-Me imagino. Bueno, entonces volveré mañana. Ustedes estarán aquí, ¿verdad?
-Sí, todo el día. ¿Vendrás en la noche?
-No, no quiero que me ocurra lo mismo de hoy. Mejor vengo cuando salga del trabajo, por ahí como a las cuatro de la tarde. ¿Te parece?
-Perfecto. De paso me da tiempo de prepararte algo.
Marcia rió suavemente y la cuestionó curiosa. -¿Prepararme qué? Ay, ni te molestes, Inés. No me trates como si yo fuera una invitada especial. ¡No hace falta!
-¡Claro que lo eres! ¿Cómo no voy a tratar de manera especial a quien me dio posada en su departamento sin esperar nada a cambio? Además, tú siempre serás mi eterna cuñada.
La pelirroja volvió a reír, pero esta vez con un poquito de nerviosismo y mencionó asimilando lo que había escuchado. -¿Tu qué? ¡Pero qué barbaridades dices, Inés!
Inés emitió una leve carcajada y reafirmó con seguridad. -Así como oíste, para mí siempre serás mi cuñada, así hayan pasado más veinte años.
-En realidad, un par de meses. -afirmó ella sin ser consciente de que se estaba delatando-.
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Atreverse a atreverse
FanficEs una historia basada en la telenovela La Madrastra 2022 de Televisa. Los protagonistas son Marcia y Esteban.
