Esteban medio sonrió ante el comentario de la médica y le respondió de forma inminente. -Entonces nunca lo sabré. Porque yo estoy aquí por una simple sugerencia, no para convertirme en uno de sus pacientes.
-Perfecto. -le contestó ella volviendo a sonreír y señaló una de las sillas de su consultorio-. Vamos a ponernos cómodos. Pero antes de que sentés, quiero asegurarte que este es un espacio cien por ciento confidencial, en donde sos libre de hablar sin temor a juicios.
Por alguna extraña razón, a Esteban le encantó lo que escuchó, sobre todo porque aquellas palabras sonaban muy transparentes. Sin ni siquiera imaginárselo, la médica comenzó a inspirarle confianza y por primera vez en mucho tiempo, bajó las armas y se permitió confiar.
Cuando ambos tomaron asiento, él la miró a la cara cargando una inevitable vergüenza y le expresó con mucha timidez. -Primero que todo, ehh, yo quiero ofrecerle una disculpa por lo grosero que fui con usted cuando nos conocimos.
-Tranquilo. Disculpas aceptadas. -le contestó Beatriz con una evidente calma-.
-Yo, ehh, yo ese día estaba muy mal, no...
-Tranquilo, no tenés por qué darme explicaciones. Me es suficiente con una disculpa sincera.
-Pero yo quiero explicarle. -le confesó Esteban un poco desesperado-. Me incomoda que sea haya quedado con esa imagen tan mala de mí.
-¿Y qué te hace pensar que yo me quedé con una mala imagen de vos?
-Bueno, es lo más lógico, ya que yo la traté mal.
-Mirá, si me lo preguntás, yo entré a tu habitación justo cuando estabas pasando por un mal momento y vos no supiste gestionar tu emoción. Algo completamente natural que en cualquier momento le toca vivir a todo ser humano.
El moreno guardó silencio y asintió levemente con su cabeza.
-Ahora sí, soy toda oídos. -agregó la médica manteniendo una serenidad que incluso podía ser contagiosa-. ¿Por qué estás aquí?
-Vine porque... porque estoy indeciso con respecto a algo. Ehh, la verdad es que, no sé si valga la pena someterme a las diálisis o si es mejor continuar como hasta ahora, resignado a esperar mi muerte.
-¿Qué tan arraigado te sentís con la vida? ¿Qué tanto te afecta la idea de que te morirás pronto? -lo cuestionó ella intentando descifrar las verdaderas razones de su indecisión-.
-Si le soy honesto, me duele un poco, más que todo porque pienso en el dolor que le ocasionaré a mi hermana. Pero, por otro lado, pienso que sería lo mejor que me pudiera pasar. Me siento tan débil, me agito con facilidad, no puedo caminar como antes, ni siquiera tomar la misma agua que antes, llevo una eternidad encerrado aquí, en este hospital, odio esto, esta enfermedad, esta vida. -confesó él en medio de una notable pesadumbre-. Por lo menos estando muerto, no sufriría nada de esto.
La médica sintió pena al escucharlo y lo interrogó curiosa. -Además de tu hermana, ¿tenés más familia?
-Sí, tengo otra hermana, pero de ella mejor ni hablemos. Y también tengo hijos.
-¿Cuántos hijos?
-Dos.
-Hmm, comprendo. ¿Cómo es tu relación con ellos? -lo volvió a cuestionar ella, pero esta vez más intrigada al darse cuenta de que al principio Esteban solo mencionó a su hermana como si fuera la única doliente por él-.
-Pésima. Muy mala. -confesó el moreno con un evidente pesar-.
-¿Tus hijos ya son adultos?
-Sí, ambos tienen más de veinte años.
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Atreverse a atreverse
FanfictionEs una historia basada en la telenovela La Madrastra 2022 de Televisa. Los protagonistas son Marcia y Esteban.
