Al amanecer todos en Tokio se levantaron para ir a sus puestos de trabajo, Kuroo llegó temprano a casa y se dio cuenta de que Daichi estaba profundamente dormido en su sillón, mientras Tadashi se alistaba, poniéndose algo de corrector en los párpados inferiores para disimular su falta de horas de sueño. Tetsurou se sorprendió al oír que su amante había renunciado, y que en ese momento se disponía a salir por cuenta propia a buscar un nuevo trabajo; le preguntó entonces si tenía un curriculum, pero Yamaguchi negó inocentemente con la cabeza, pues creía que para trabajos informales no necesitaba de uno.
Para no dejarlo a su suerte, Kuroo le pidió esperarlo un momento, para ponerse ropa de civil y acompañarlo a buscar un trabajo; cuando estuvo listo Daichi se despertó sobresaltado, y preguntó a dónde iban. Al saberlo insistió en que su compañero se quedase en casa para dormir un poco, pero Tetsurou se negó, los dos eran muy tercos, así que Tadashi los dejó discutiendo para bajar solo por el ascensor; al llegar al primer piso, vio que ambos bajaron rápidamente las escaleras, decididos a no dejarlo desprotegido incluso si era de día.
Yahaba le envió un saludo de buenos días a Watari, quien despertó por el sonido de la vibración, estar tanto tiempo en una camilla de hospital le producía fuertes jaquecas, pero su sensación empeoró al ver que no solo tenía un mensaje de su amado, sino que también uno de Wolf, quien intentó demostrar afecto escribiendo un extenso mensaje de ánimo para ese nuevo día. Shinji sintió algo de nauseas por el dolor de cabeza, y suspiró con desgano por verse obligado a responderle a ese tipo, con cortesía y una amabilidad que no estaba seguro de que mereciera; luego respondió el mensaje de Yahaba, con una genuina sonrisa en los labios.
Hinata y Kenma salieron juntos del departamento, gracias a la moto de Kozume no tuvieron problema en llegar a sus respectivos trabajos, incluso más rápido que sus compañeros, pues Akaashi tuvo que esperar bastante un tren con espacio suficiente para meterse a un vagón repleto de personas; aprovechó entonces el poco espacio que tenía para escribir un mensaje a Bokuto, preguntándole si estaba bien. Koutaro respondió el mensaje con energía, enrolló su tienda de campaña y la empacó, para luego salir del patio trasero de la pareja de ancianos que lo dejó quedarse; antes de alejarse estos se asomaron por la ventana para llamarlo y ofrecerle algo de desayunar, ni siquiera los modales y la modestia pudieron detener el automático "sí por favor" que se le escapó de la boca.
El desayuno en cuestión era un gran tazón de okayu, gachas de arroz, servido con jengibre rallado y un huevo poché, además de eso le ofrecieron sardinas ahumadas y umeboshi; Bokuto comió casi llorando de la felicidad, sin parar de elogiar la comida casera que le recordaba tanto a su familia y a sus propios abuelos. Al retirarse agradeció muchísimo a la pareja, y reanudó su caminata por Kasama, ya no debía ir "tan lejos", simplemente tenía que recorrer unos kilómetros para llegar al santuario Kasama Inari; incluso si no le concedían una entrevista ese mismo día, tenía preparadas sus cámaras para grabar recursos para el videoblog de la revista, y así aprovechar la visita.
La larga caminata del día anterior le produjo algunas ampollas en los pies, pero empezaba a acostumbrarse a andar, incluso podía decir que le gustaba; lo que no le agradaba era subir escaleras, y todos los templos las tenían, y en abundancia. Muy cansado llegó al patio frontal del templo, y comenzó a grabar todo lo que le parecía bello de ese lugar, turistas admirando el santuario, el follaje de los árboles a sus espaldas, macetas rojizas, molinillos de colores.
Tras grabar lo suficiente se acercó a un guía turístico, a falta de la presencia de algún monje en esa parte del frontis, para preguntarle si tenía el contacto telefónico de alguno de ellos; con soltura el guia, en lugar de darle el contacto, se dirigió a la parte trasera del santuario, y regresó acompañado de un kannushi, maestro de ceremonias del lugar. Se trataba de un sacerdote anciano de aspecto jovial pero cansado, Bokuto se presentó de forma amigable como un periodista, que tenía un proyecto en manos sobre reivindicar las deidades locales y sus yokai, no mencionó nada acerca de su deseo de captarlos en cámara, por si eso le resultaba irrespetuoso al kannushi.
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Poltergeist/Haikyuu
FanficKenma es capaz de percibir cosas que cualquier ser humano común no puede percibir; decidió tratar de ignorar esa capacidad especial para tener lo que él considera una vida normal. Sin embargo, al ver a un chico con un aura rebosante de positivismo...
