El sábado llamó Javier, el hermano de Vanessa, en la tarde. Yo nada más escuchaba que se estaban cuchicheando algo y Vanessa volteaba a verme muy seguido. Comencé a ponerme nerviosa, ¿qué tal si alguien me había visto con la masera? Trate de disimular normalidad y seguí haciendo los resúmenes que tenía pendientes. Vanessa colgó el teléfono y se fue a la cocina. Siete minutos después (los conté) fui hacia la cocina para tratar de averiguar algo. Le pregunté por las peras y me contestó de buen modo. Todo bien entonces. Regresé a la sala. Una hora después llegó Javier "de sorpresa" y no llegó sólo, en una maletita de esas Puma traía un bultito negro con rojo. "Estará muy bien aquí" nos dijo. Cuando vimos la sorpresa aquella yo no supe exactamente qué cara poner. Era un cachorro xoloitzcuintle, de lo más extraño, envuelto en una franelita roja, su pielecilla sin pelo toda arrugada y fea -aunque no hacía frío- temblaba.
Yo no me arriesgué a tocarlo. Lo vi de lejos. En cambio, Vanessa casi se lo arrebató a Javier y le brillaban los ojos. En cuanto lo tomó en sus brazos comenzó a hablarle como si fuera un bebé hambriento de mimos y conversación. Vaya, ¡como si entendiera todo! y se acurrucó más cómodo en ella. Ignoro si por frío o por lambiscón. ¿No pudo haber traído un pinche perro puppy? ¿Un chihuahua de esos que caben en la taza del cereal? Tenía que traer algo tan exótico, feo y estrafalario. Javier debió notar lo mal que me estaba poniendo todo eso. "Nada más es mientras llega Laura" y acto seguido volteó a ver a Vanessa con esa pinche cara fingida y el puchero de estúpido que cualquier idiota podría codificar. Ajá, el viejo chiste de "se los presto mientras, cha, la, la" y resulta que se lo quedan. "Por nosotras está bien, ¿verdad?" le contestó ella mientras me miraba pero yo preferí dejarlos con su tontería y encerrarme en el baño. Me hice pendeja hasta que Javier se fue. Después Vanessa intentó convencerme (con su cara de la virgen del Refugio) de que el perrito que, ah, que curioso ¡ya tenía nombre! sólo sería temporal. No quise hacer más cuento y le dije que estaba bien. Total, ¿quién era yo para ponerme en el papel de villana? ¿Después de lo que hice? No tengo un corazón tan duro.
Además, ¿qué es lo que hacen las parejas en crisis? Lo que hicimos Vane y yo... correr por una mascota, perro, gato, loro, lo que sea que sirva de atenuante, distractor, fantasía de nuestra futura maternidad. Por eso es lo que andamos haciendo todos por ahí, paseando perros vestidos con ropa de salir, peinando gatos en la veterinaria, lo más cursi del mundo, lo más estúpido. Poner un animal en el espacio vacío que estamos construyendo. Nada más me falta tuitearlo y subir las fotos para que todos los sepan. Somos una familia moderna ya. Y mientras pensaba todo eso veía a Rudy el xoloitzcuintle dormido en la sala, cobijado con dos camisetas viejas de Vanessa. Tan inútil, tan indefenso, tan extraño. Sé que cuestan una fortuna, pero... si al menos hubiera sido otra raza. Como el perro ese del comercial de papel higiénico, Petalín que jugaba por toda la casa tirando el papel, haciendo reír, uno que quisieras abrazar y besar hasta hartarte pero...Rudy es tan....tan...¿así es nuestra relación ahora?
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Años sin hacer nada (Tema lesbico)-completo-
RomanceLESBIAN drama (Diarios) Mi nombre es Cassandra Gonzalez, y esta mi historia de amor con Vanessa, el gran amor de mi vida, eramos increíbles pero...