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Y tal y como dijo Adam, 2 horas más después por fin llegamos; se abre una reja de casi 3 metros de alto frente a nosotros, cuando se abren por completo Adam vuelve a conducir hasta quedar en frente de una gran cabaña.

Solo dar un paso y tengo una bolita de gente frente a mí, por suerte solo se trata de los chicos.

Entre todos entramos a la casa, es aun más grande de lo que aparenta por afuera.

Después de saludar a todos, Adam me lleva a nuestra habitación.

Deja mis maletas a un lado y me carga hasta lanzarme de nuevo en la cama.

Adam: Y... ¿Podemos seguir con lo que hacíamos en tu habitación?

Tu: No, ahora, no. Muero de hambre.

Adam: Pues por eso.

Tu: Adam, gran pervertido, en serio tengo hambre.

Adam: Ok ¿Qué quieres que te traiga? ¿Fruta? ¿Una hamburguesa? Lo que sea solo dilo y lo traigo.

Tu: Tu decide, por favor.

Adam: Ok. Ya vuelvo.

ADAM

Le llevo un chocolate caliente, un poco de sopa y pollo.

Tu: Oh... eso huele bien.

Adam: Y espero que sea igual de bueno el sabor.

Tu:  -pruebo un poco- Mm... es mejor que bueno.

Adam: Es bueno saberlo.

Tu: ¿Por qué lo dices?

Adam: Es la primer cosa que preparo yo. Sin quemones, ni nada por el estilo.

Tu: ¿Es en serio?

Adam: Sip. Algo tenía que hacer en la semana, así que visite a mi mamá y ella me ha enseñado un poco.

Tu: De cualquier manera esto es rico.

Adam: Eso quería oír. Y bueno según el chico al que le rente la casa hay mejor clima en 3 horas más, tal vez podríamos ir a nadar un rato.

Tu: Si eso quieres tu.

Adam: ¿Quieres hacer algo mientras?

Tu: No lo sé... ¿Por qué escogiste este lugar?

Adam: ¿No te gusta?

Tu: Si... me recuerda a todas esas películas de terror en las que hay una cabaña en el bosque.

Adam: Lo escogí por eso mismo, se que amas esas películas, pero no entiendo eso. Yo soy más viejo que tu y a veces esas películas me espantan hasta la mierda.

Tu: -Rió- No lo sé, supongo por que algunas películas de esas no son muy predecibles a la primera.

Adam: Algunas veces.

Tu ¿Y qué quieres hacer tu en esas 3 horas?

Adam: Tú sabes lo que quiero. –Pongo esa cara de pervertido gracioso que se que le gusta-.

Tu: Quita esa cara,  Adam. A veces hasta escalofríos das.

Adam: ¿Te parece bien solo quedarnos aquí?

Tu: Bueno si no tienes ningún problema en que adelante mis tareas.

Adam: ¿Qué tienes de tarea?

Tu: Depende con que materia empiece.

Me da una lista de sus tareas, es bastante así que decido ayudarla.

Tu: Deja ahí.

Adam: Solo quiero ayudarte.

Tu: Lo sé, es solo que ?como aprenderé si no lo hago yo?

Adam: Tienes razón.

De todos modos la ayudare con su tarea, vi que tiene que hacer algo en teoría musical, eso es fácil.

Cuando ella se distrae tomo su pluma.

Adam: ¿Qué buscas?

Tu: Mi pluma ¿No la has visto?

Adam: No, pero hay más afuera.

Tu: Ok, iré por una.

Adam: Claro.

Tomo su libreta y la escondo por un rato hasta que ella vuelve y cuando creo que ya está más que concentrada en lo ella hace, escribo lo de su otra tarea.

Pasan las 3 horas y salimos.

RunawayDonde viven las historias. Descúbrelo ahora