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Cuando menos lo esperaba oí gritar mi nombre, y con la esperanza que de fuera Rolling, voltee, solo se trataba de Samy.

Adam: ¿Qué paso, Sam?

Samy: Lo siento por lo de la otra vez.

Adam: No importa.

Samy: No, si importa, ella también te extraña.

Adam: Pues no lo pareciera, vela ahora.

Samy: Sabes que por dentro esta herida. No quiere hablar de ti, quiere hablar contigo, Adam.

Adam: ¿En serio? Cuando estoy con ella, no podemos hablar fuera de lo normal, del como estas y todo eso.

Samy: Sera muy fuerte, pero tiene miedo saber por qué hiciste lo que hiciste.

Adam: Lo sé, pero de todos modos no sería lo mismo, ella no siente lo mismo que hace unos días.

Samy: Yo hubiera hecho lo mismo que tu.

Adam: ¿Lo sabes?

Samy: Si.

Adam: ¿Michael?

Samy: ¿Quien más?

Adam: Yo también la extraño.

Samy: ¿Y lo dejaras así?

Adam: No creo tener otra oportunidad, no sé cómo. Supongo que yo tengo miedo a que me rechace.

TU

2 días de pesado trabajo en oficina y 3 noches de depresión y mal sueño después.

A la siguiente mañana Nate me habla y me dice que tome el día de hoy para fotografía de aire libre, con el beneficio de que escoja yo el lugar. Elijo la playa. Puedo aprovechar el día y salir a correr con Lucky y al mismo tiempo trabajar, digo, es hora de bajar el helado y las galletas que comí esas 3 noches por no poder dormir.

Cuando llevo más de una hora corriendo y fotografiando mi celular recibe un mensaje de Sam.

Dice que es urgente y que me vera en los jardines del museo de la calle 49.

No quiero pensar en que problemas que se metió y solo voy.

ADAM

Esas noches de arrepentimiento acerca del anillo, y de que posiblemente nunca exprese realmente lo mucho que la amo, han de pedir su siesta.

Y es cuando apenas cierro un poco los ojos que escucho mi celular sonando, por un mensaje de Michael.

Quiere que lo vea en el museo de la calle 49, en los jardines.

RunawayDonde viven las historias. Descúbrelo ahora