Y acá estamos, el enfermero caminando a mi lado, perdón, no es un enfermero, es Nicolas, él a mi lado llevando mi mochila y yo con la campera desprendida.
Esto es algo raro, muy raro para mí pero al mismo siento que, creo que somos nosotros, esos dos de antes, es como verme a mí en un pasado caminando con él y ver que éramos felices sin preocupaciones, si nada más que nuestra locura.
-¿Qué pasa Ange?- Me pregunto con calidez en su voz y ahí fue cuando sonreí.
Era por esas simples razones por las que yo hablaba tanto con él eh, era por eso que hablábamos y yo mostraba seguridad en cada palabra que escribía... Ojala... Desearía que pasar tiempo con él me trajera a esa Angela que vi en tantas fotos y mensajes pero sé que eso no ocurrirá... Porque esa chica aunque no lo crea soy yo, yo soy esa Angela solo que... Esa Angela duerme... Yo la debo despertar.
Voltee para ver a Nicolas pero él no estaba ahí, lo busqué a mi al rededor pero él no estaba ni acá ni allá... Nicolas se había sentado ahí, en ese lugar, ahí en esas hamacas.
-Che, yo tengo que ir a la escuela...-Le dije acercándome
-Lo sé pero hacía casi un año que no venía por acá.... La última vez fue... -dijo pero se calló, su mirada bajo a sus manos y luego levanto la vista poniendo una de esas sonrisas medias chuecas, torcidas en las puntas, porque sí, porque no son las que uno muestra de verdad, muestra las típicas sonrisas de papel, esas que con una gota todo deshace.
-¿Cuándo fue la última vez?- le dije mientras empezaba a empujarme.
-No importa...
-Por Dios... NO.... A ver, ¿qué? ¿Crees que yo me voy a quebrar por lo que me vas a decir? Si es obvio Nicolas, la última vez fue por un encuentro conmigo ¿Verdad? ¿O estoy equivocada?- le dije presionando, sabiendo que si él no se quebraba yo estaba por hacerlo.
-Estás equivocada... Muy equivocada...
-¿Entonces?- Le dije bajando la velocidad a la que había llegado entre el silencio y las idas y venidas.
Solo recibí un silencio, un silencio prolongado que se rompió recién cuando un perro, uno de por ahí se apareció.
-¿Qué hora es?- Me pregunto Nico
Busqué en la mochila mi celular, eran las 11:34
-Mierda... Mierda... ¿Dónde queda la escuela?
Nicolas me acompaño hasta llegar a una esquina donde había un extenso parque alambrado y se veía en el medio un gigante edificio, muchas ventanas, y había muchísimos alumnos, eran de 13 a 15 años...
-Esto... Em... ¿Estás seguro que es está la escuela?- Pregunté mirándolo de reojo
-Sí corazón, vos entra... Toma- dijo tendiéndome la mochila- Vas a encontrarte a Leo, vas a ver... Cuando sean las 4 te voy a llamar para ver qué onda.
-¿Por qué?
-Porque tengo ganas... Ahora entra
¿Y a esté qué le pico? Bueno, no importa, no soy nada más que una pendeja que él habrá cuidado y se encariño... Baah, si yo leí las conversaciones, él era... Él era mi novio y yo era su novia, estábamos juntos. ¿POR QUÉ NO ME LO DICE?
-Ey, tene cuidado- Me dijo un chico alto y con una bonita sonrisa
-Perdón...- le dije alejándome
-¿Por qué?
-Por haberte chocado, digo, ¿por qué más me disculparía?- le dije algo histérica
-Y quizás, tan solo quizás por no avisar a dónde vas y luego terminar con amnesia...- me dijo con tono de reprimenda
-¿Te conozco?- le pregunte, este chico me estaba asustando
-Me conocías Angela... Me conocías- me dijo sonriendo con tristeza-Me llamo Leo... Leonel, tengo 17 años, soy de Santa fé pero vinimos acá a Buenos Aires...Vivo con mi hermana y te conozco hace tres años.
-¿Leo?
El chico sonrió y asintió-Sí Ange, ah, y soy gay... Fuiste la primer persona en saberlo y quiero que tu mente lo mantenga bien guardado a eso, porque sos más una hermana que una amiga...
El timbre toco y aunque yo no sabía siquiera para qué era, ya tenía una preocupación menos: una persona sería mi compañero,mi guía.
*-*-*-*
Tres de la tarde.
Leo.
Una chica.
Yo.
A ver, a las once y cuarenta, cuando entré, todavía no era el horario de entrada... ¿Por qué? Bueno pues por el simple hecho de que NOSOTROS, sexto año empieza a las 12:30 y no a las 11:30.
Entonces lo mejor que hicimos fue irnos al local de enfrente el cuál era una cafetería o algo de eso y los chicos, Leo y la chica (creo que era Jimena) ya conocían este lugar pero... Pero yo no... Creo. Entonces ellos pidieron unos sándwich de jamón y queso y Leo pidió por mí, fue gracioso porque estaba justo por decir si no tenía una hamburguesa o algo que realmente me llene y él me gano de mano y le pidió al mesero una hamburguesa con mucha mayonesa... Exactamente como me gusta y eso me hizo ver que ese chico, ese afeminado chico era alguien que hace tiempo me cuidaba y me escuchaba.
Estar con ellos, con dos personas que decían conocerme era de cierta manera gratificante.
Al final de la charla, de la comida y cuando comenzamos las clases de ese bendito día fui viendo que todo lo que nos daban en clase yo ya lo sabía, era rarísimo, ese repaso para mí no era ver algo nuevo sino que realmente era un repaso...
Con Leo hablaba hasta de mi mamá, fue incómodo al principio saber que ese chico sabía todo lo que ocurría en mi vida, en MIS temas PERSONALES.
Pero era el único que me inspiro confianza, una rubia del salón sin siquiera saber quién era me caía mal, los demás me parecían demasiados estúpidos y ahí en uno de esos comentarios Leo se río, dijo que era porque al principio del año pasado eso mismo había dicho... Solo que ahí... Ahí yo sabía quiénes eran...
Yo sabía quién era él.
Yo sabía quién era yo...
*-*-*-*
Cuatro de la tarde.
Un mensaje.
Una llamada perdida...
*-*-*-*
Cinco de la tarde.
Seis mensajes.
Cuatro llamadas perdidas.
*-*-*-*
Seis en punto...
El horario de salida.
Ningún mensaje nuevo.
Ninguna llamada perdida nueva.
Pero eso sí... En la entrada de la escuela estaba él esperándome...Estaba Nicolas, esperándome.
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El pasado...
Roman pour AdolescentsAlgo que nos enloquece es la perdida de un ser querido, algo que nos entristece es un amor fallido, algo que nos enfurece es la traición. A veces no pensamos en que el amor puede surgir en las peores situaciones pero si ahí es cuando decide florece...
