Sara
Eran ya seis meses, me encontraba viviendo en la Residencia, que era una casa enorme al norte de la ciudad amurallada, era también el hogar de los guardias de alto rango y el Presidente.
A todos los rehenes nos repartieron por todas las casas, para ayudar en las labores que los refugios necesitaban, algunos fueron mandados a las bodegas dónde se planeaban las estrategias para atacar a la Colonia, y a los otros pocos, nos mandaron a la residencia.
Junto a otros chicos Sam fue enviada al ala oeste, como compañía de la esposa del presidente, la señora Gudher. Michi se quedo cerca de mi, aunque no solía verla frecuentemente, pues ella había sido seleccionada para pertenecer a la guardia.
En cuanto mí... Marco, el hijo del presidente me había elegido como su prometida; eso era sumamente extraño, pues era una rehén, pero eso parecía satisfacer a su padre que pretendía mostrarse como una persona razonable y de buen carácter, además de generar buenas relaciones futuras.
- ¿Puedo? - Michi se asomó un poco por la puerta.
-Estabas tardando en visitarme - Sonreí ampliamente. Ya eran dos semanas que no la veía, estaban planeando tomar otra colonia, y se habían ido al sur de la ciudad, dónde tenían un campo de entrenamiento. - ¡Pero no te quedes ahí parada! -corrí hacía la puerta, en cuanto estuve frente a ella la rodee con mis brazos fuertemente.
-Tu tampoco ibas a buscarme... - rió, devolviéndome el abrazo.
-Bueno, no te preocupes-la mire con una sonrisa juguetona-. Ahora podrás contarme todo...- enganche mi brazo al suyo guiándola a la cama.
-¿S-sobre qué? -sonrió nerviosa, mientras tomaba asiento junto a mí.
-No lo se...-di unos ligeros golpecitos con el dedo en mi barbilla, como si estuviera buscando la respuesta-...que te parece... ¿Lu?-los colores subieron a su rostro, y tuve que contener una carcajada.
Al poco tiempo de unirse a la guardia, comenzó a salir con el General Luciano, es decir, Lu. Y era sabido por todos, que en algunas ocasiones se iban unos minutos antes de terminar sus reuniones...
-Pues... mmm... buen, paso esto y aquello.... - comenzó a hablar muy rápido-, se supone que nos darían cabañas para chicos y chicas, pero uno de sus amigos...-paso saliva-, eh... nos dio una cabaña para nosotros solos...
-¡¿Qué?! -abrí mis ojos.
-¿Que-que tiene de malo? - tartamudeo nerviosa-cómo si tu no lo hubieras hecho. - Se cruzó de brazos.
-Pero, es que tu...-me doble de risa.
-¡Ya!-estaba más roja que al principio, era muy gracioso verla así.
-Esta bien, esta bien...-respire hondo-pero dime, ¿que tal?
-¡Sara!-abrió los ojos, volvió a jugar con sus manos- pues... b-bien -miró hacia otro lado.
En ese momento alguien toco a la puerta, mi mejor amiga reconoció de quien se trataba, y yo también lo supe al ver su sonrisa.
-Adelante.
-Perdón por interrumpirlas, -Lu abrió un poco la puerta, sin la intención de entrar-. Pero necesito hablar unas cosas con mi prometida.
-Pero si ya han pasado mucho tiempo juntos - me queje.
-No juntos como imaginas, recuerda que estábamos en entrenamiento. -Respondió desde la puerta.
-Claro...-evite reírme-. En la cabaña, estuvieron en camas separadas, y solo durmieron, ¿verdad?
-¿Có-ómo? -ahora Lu también tenía las mejillas un poco rojas.
-¡Soy su mejor amiga, tengo derecho!
-Yo...
-Vamos, si no han hecho nada malo... Además ya se estaban tardando. -Les guiñé un ojo.
Espero que les haya gustado este pequeño capítulo, gracias por el apoyo.
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HALCYON
Adventure-¡¡No, aléjate!!-mi voz sonaba extraña, rota, diablos estaba llorando- ¡Aléjate! -Por favor déjame explicarte...- trato de tocarme, acercando lentamente su mano, pero la aleje con un manotazo - P-perdóname... -¡No! ¡Me mentiste, y en mi propia cara...
